Tomate [Español]

2 heirloom tomatoes before being prepared for babies starting solids

¿Cuándo pueden comer tomate los bebés?

Los tomates se pueden comenzar a ofrecer tan pronto como el/la bebe esté listo o lista para comer sólidos, que generalmente es alrededor de los 6 meses de edad. Los tomates y otros alimentos ácidos pueden causar una irritación inofensiva en la piel que entra en contacto directo con los jugos y, a veces pueden contribuir a rozaduras de pañal.1

Historia y origen de los tomates

Desde curries hasta pastas y salsas, los tomates aparecen en platos hechos en todos los rincones del mundo, pero no siempre fue así. La planta de tomate es nativa de América Central y América del Sur, donde se cree que fue primeramente cultivada por los Aztecas. Estos le dieron el nombre náhuatl de tomātl a la fruta jugosa y redonda. Sí, el tomate es técnicamente una fruta. Pero para el comercio internacional, ha sido definido por la ley de los Estados Unidos como un vegetal—una definición absorbida en la cultura del consumidor.

Si bien sus raíces están en las Américas, los tomates son uno de los ingredientes más omnipresentes en la cocina hoy en día, en parte debido a los conquistadores españoles, que llevaron las semillas a Europa. Allí, el tomate fue apodado la “manzana del amor” (un apodo que se deriva de los supuestos poderes afrodisíacos del tomate). Finalmente se extendió a los jardines de todo el mundo a través de la colonización europea.

★Ahorra dinero: Los tomates son fáciles de cultivar comenzando con un paquete de semillas y crecen en casi cualquier lugar con mucho sol.

Juliet Rose, de 6 meses, explora grandes gajos de tomate.
Kalani, de 8 meses, come grandes gajos de tomate.
Amelia, de 8 meses, come tomates cherry cortados en cuartos.

Los tomates, ¿Son saludables para el bebé?

Si. Los tomates tienen toneladas de vitamina C, lo que los convierte en una combinación ideal con alimentos ricos en hierro vegetal (no hemo), como frijoles, lentejas y guisantes. (La vitamina C ayuda a la absorción del hierro de los alimentos vegetales). Los tomates también están llenos de carotenoides, un grupo de fitonutrientes que colorean las plantas y proporcionan beneficios antioxidantes y antiinflamatorios a nuestro cuerpo.2 3 4 Los fitonutrientes difieren según la variedad de tomate y cada uno ofrece beneficios únicos como promover la vista, la inmunidad y la salud del corazón hasta la protección de la piel contra el sol.5 6 7 8 9

Cuando compres tomates, es una buena idea adquirir orgánicos si puedes, ya que las plantas de tomate generalmente se rocían con pesticidas. Los altos niveles de residuos de pesticidas pueden alterar el sistema endocrino, contribuir a la obesidad y afectar negativamente el desarrollo neurológico.10 Por estas razones, siempre lava muy bien los tomates antes de servirlos.

★Consejo: ¡No abras la puerta del refrigerador! Guarda los tomates en la encimera y con la cabeza abajo (con el tallo apuntando hacia abajo) para aumentar el tiempo de frescura.

Los tomates, ¿Son un peligro de ahogamiento para bebés?

Sí, particularmente los tomates cereza y los tomates uva. Para minimizar el riesgo, escoge tomates maduros, utiliza gajos de tomate tipo ‘beefsteak’ (bistec) u otra variedad grande. Aplasta los tomates cereza y uva entre el pulgar y el dedo índice o córtalos a lo largo. Asegúrate de crear un ambiente seguro a la hora de la comida y meriendas. Además, consulta nuestras sugerencias de porciones apropiadas para la edad mas adelante. Para obtener más información, visita nuestra sección sobre arcadas y ahogamiento y familiarízate con riesgos comunes de ahogamiento.

¿Son los tomates un alérgeno común?

No. La alergia al tomate es poco común, pero no es inaudita.11 Los tomates son parte de la familia de plantas solanáceas (nightshade), y algunos individuos pueden ser sensibles a la solanáceas, aunque la información acerca de esto es limitada. Además, las personas con Síndrome de Alergia Oral (y en particular las alérgicas al pasto o ambrosía) pueden ser sensibles a los tomates, lo que resulta en picazón o molestias en la boca.12 Cocinar el tomate puede reducir la posibilidad de experimentar síntomas de alergia oral. Como lo harías al ofrecer cualquier alimento nuevo, comienza ofreciendo una pequeña cantidad en las primeras porciones. Si no hay alguna reacción adversa, aumenta gradualmente la cantidad durante las próximas comidas.

Nota: Los tomates y otros alimentos ácidos pueden causar una erupción inofensiva en la piel que entra en contacto con los jugos y, a veces, contribuye a la rozadura del pañal.13 El sarpullido, que normalmente aparece alrededor de la boca y la barbilla, es normalmente inofensivo y por lo general se disipa en minutos una vez que se limpia la piel.

¿Cómo preparar tomates para bebés haciendo BLW?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

De 6 a 9 meses: Corta un tomate grande en cuartos y ofrece los pedazos para que el bebé los pueda chupar y masticar. Si la piel del tomate se convierte en una molestia, simplemente remuevela y ofrece otro pedazo al/la bebé. En esta etapa, también puedes ofrecer un tomate grande entero para que el/la bebé lo coma, como si estuviera comiendo un durazno entero. Recuerda que los tomates pueden causar sarpullido cuando el jugo ácido entra en contacto con la piel y también puede contribuir a la rozadura del pañal. Así que considera no ofrecer demasiado tomate. Si el/la bebé parece sensible a los jugos, intenta servir tomate cocido u otro alimento en una salsa de tomate simple.

De 9 a 18 meses: Trata de servir tomates cereza cortados en cuartos como bocados o para practicar con un tenedor precargado. Pon atención por si algún pedazo de piel es demasiado persistente, y si se le sale mientras come, entrena al/la bebé a escupirlas sacando tu lengua. Nota: Si el niño/niña está desarrollando hábitos alimenticios quisquillosos, la salsa de tomate es un gran vehículo para alentar comer otros alimentos, como las carnes.

De 18 a 24 meses: ¡Hora de la ensalada! Esta es una buena edad para promover el gusto de las verduras crudas y crujientes. Trata de servir tomates cereza cortados en cuartos (o gajos de tomates más grandes) junto con una salsa o una pasta para untar.

De 24 meses o más: Puedes seguir sirviendo tomates cereza en cuartos. Cuando sientas que el niño/niña ha desarrollado habilidades alimentarias maduras (dar mordidas pequeños con los dientes, mover los alimentos a un lado de la boca al masticar, masticar bien antes de tragar, no llenarse la boca demasiado con los alimentos y finalmente, identificar y escupir los alimentos cuando no están bien masticados) y que es capaz de comer cuartos de tomates cereza con facilidad, entonces puede estar listo para aprender a comer tomates cereza enteros. Recuerda que la práctica con tomates cereza enteros siempre debe ser en un asiento con soporte apropiado y con tu supervisión y entrenamiento.

Si todavía no has ofrecido tomates cereza cortados a la mitad a lo largo, es posible que desees comenzar con este tamaño antes de pasar a los enteros. Luego, comienza con tomates cereza grandes y maduros—cuanto más grandes, mejor. Recomendamos los largos, de forma ovalada (a veces llamados tomates uva) en lugar del tamaño redondo más pequeño, ya que con los más grandes es mas probable que el/la bebé los muerda en lugar de meterlos enteros en la boca. Te recomendamos primero demostrar: da un mordisco despacio para cortar el tomate por la mitad con tus dientes delanteros. Entrega la otra mitad al pequeño o pequeña y deja que lo agarre y se lo coma. Luego ofrécele un segundo tomate cereza entero al niño/niña y deja que lo siga comiendo. Es probable que lo muerda por la mitad como tú lo hiciste, aunque si el niño/niña se mete todo en la boca, evita alborotarte o gritar. Mantente en calma y explica: “Ese es un bocado muy grande. Tienes que masticarlo.” Luego espera pacientemente mientras mastica y traga o escupe el bocado. A partir de ahí, puedes decidir si  terminas la actividad y ofreces pedazos más pequeños por un tiempo si el niño/niña parece batallar, o intentas un par de veces más con entrenamiento adicional para ver si puede mejorar sus habilidades.

hand holding one tomato wedge
Gajo de tomate de 6 a 9 meses y más
hand holding several pieces of quartered cherry tomatoes
Tomates cherry en cuartos para bebés de 9 meses y más

Receta: Salsa Boloñesa (lote grande)

tomato sauce with meat in a bowl, next to a wooden spoon and bay leaves

Crea: 6 cuartos de galón

Ingredientes:

  • 1 taza (240mL) de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cebolla o chalota
  • 1 libra (.45kg) de carne molida de res, búfalo o caza silvestre
  • 2 libras (.9kg) de cerdo molido
  • 1 taza (240mL) de pasta de tomate
  • 5 latas de 28 onzas (830mL) de tomates triturados
  • 4 hojas de laurel
  • 8 dientes de ajo, finamente picados

Instrucciones:

  1. Calienta la mitad del aceite de oliva en la sartén más grande que tengas. Mientras el aceite se calienta, pica las cebollas. Agrégalas a la sartén y cocina hasta que estén translúcidas, alrededor de 5 minutos.
  1. Agrega las carnes a la sartén. Con una cuchara de madera, separa la carne y revuelve.  Cocina hasta que la carne esté dorada y el líquido se haya evaporado en su mayoría, aproximadamente 10 minutos.
  1. Pica el ajo mientras se cocina la carne. Agrega el ajo y la pasta de tomate a la sartén. Cocina hasta que el ajo esté fragante, aproximadamente 2 minutos.
  1. Calienta los tomates enlatados a fuego lento en una olla grande. Agrega la mezcla de cebolla, carne y ajo, las hojas de laurel y el aceite restante.
  1. Deja que hierva, luego reduce el fuego para crear un hervor bajo pero constante. Cocina parcialmente cubierta hasta que la salsa tenga un color rojo ladrillo, aproximadamente 4 a 5 horas. Para la salsa extra espesa, cocina durante más tiempo sin la tapa.
  1. Divide la salsa cocinada en frascos de conserva grandes, teniendo cuidado de dejar espacio en la parte superior (la salsa se expandirá en el congelador). Usa un poco de cinta adhesiva y un marcador para etiquetar los frascos con la fecha.
  2. Deja que la salsa se enfríe durante al menos 15 minutos antes de cerrar las tapas. Para minimizar el potencial de que el vidrio se rompa, coloca los frascos en el refrigerador durante una noche, luego transfiérelos al congelador. La salsa se conserva hasta por seis meses.

Maridajes de sabor: ¡Los tomates están llenos de umami! Su acidez puede equilibrar los alimentos ricos y con sabor fuerte, como la anchoa, el tocino, las alcaparras, el queso, los huevos y las aceitunas, pero la acidez también complementa las frutas ácidas similares como los cítricos, el melón y las fresas. Versátiles y fáciles de preparar, los tomates combinan bien con pepinos, pimentón o tu verdura crujiente favorita en una ensalada. También se mezclan fácilmente en farro, quinua o tu grano favorito. Prueba condimentar los tomates con sabores igualmente brillantes de hierbas frescas (la albahaca, el cilantro o el eneldo son deliciosos) o especias audaces como el cilantro, el comino, el zumaque o la cúrcuma.

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS 

V. Kalami, MNSP, RD

A. Derma, MS, CCC-SLP/L

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Rappaport, OTR/L, MS, SCFES, IBCLC

K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT

S. Bajowala, MD, Alergista e Inmunóloga Certificada por la Junta de la FAAAAI (sección de alergias).

R. Ruiz, MD, Pediatra general certificada por la junta y gastroenteróloga pediátrica.

  1. Paulsen, E., Christensen, L. P., & Andersen, K. E. (2012). Tomato contact dermatitis. Contact dermatitis, 67(6), 321–327. https://doi.org/10.1111/j.1600-0536.2012.02138.x. Retrieved August 1, 2021.
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