Arcadas

Adie, 12 meses, tiene arcadas con un pedazo de pan.

Las arcadas son un reflejo protector natural que provoca la contracción de la parte posterior de la garganta para protegernos del ahogamiento. Al igual que la patada reflexiva que ocurre cuando el médico golpea tu rodilla en un lugar específico, la arcada ocurre automáticamente, iniciando una contracción rítmica de la faringe (el tubo que conduce al estómago) de abajo hacia arriba para ayudar a subir la comida y evitar que el reflejo de deglución haga que nuestro cuerpo trate de tragar. 

Nota: Las opiniones, consejos, sugerencias y la información que se presentan en este artículo sobre las arcadas son solo para fines informativos y no sustituyen el consejo profesional ni la consulta con un médico o profesional de la salud pediátrico, nutricionista o experto en alimentación y deglución. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo a causa de algo que hayas leído o visto aquí. Si tu hijo tiene una emergencia médica, llama al número de emergencias o al proveedor de emergencias inmediatamente. 

¿En qué se diferencia el ahogamiento de las arcadas?

Primero, es importante distinguir la diferencia entre ahogamiento y arcadas. 

La verdadera asfixia ocurre cuando las vías respiratorias están obstruidas y el bebé tiene problemas para respirar. Los signos de que un bebé se está ahogando pueden incluir: 

  • incapacidad para llorar
  • dificultad para respirar 
  • la piel tirando hacia el pecho
  • mirada de terror
  • sonidos agudos
  • cambios en el color de la piel (que van de azul a púrpura o cenizo)

Si sospechas que el bebé se está ahogando, implementa primeros auxilios inmediatamente, alternando palmadas firmes en la espalda y compresiones en el pecho y llama al número de emergencia en altavoz para tener las manos libres. Si hay otra persona presente, una persona debe realizar inmediatamente los primeros auxilios por ahogamiento mientras la otra llama al número de emergencias. Realiza la RCP apropiada para la edad si crees que las vías respiratorias del bebé están abiertas pero no respira.

Por otro lado, las arcadas son un reflejo protector común que resulta en la contracción de la parte posterior de la garganta. Es una función natural y nos protege del ahogamiento. Cuando esto sucede, es importante dejar que el bebé saque la comida por sí solo. Evita meter los dedos en la boca del bebé, lo que podría empujar el objeto hacia la garganta y empeorar la situación. 

Te recomendamos encarecidamente que tomes una clase de RCP (Resucitación cardiopulmonar) en línea o en un centro de salud local y que revises los procedimientos de seguridad. Nuestro video (con subtítulos en español) de arcadas y ahogamiento también puede ayudarte a visualizar la diferencia. Algunos recursos adicionales:

Es normal que los bebés tengan arcadas con la comida

Leo, 6 meses, teniendo arcadas causadas por pequeñas partículas de brócoli en su lengua.

Las arcadas son un reflejo completamente normal en bebés, niños y adultos por igual. Las arcadas son muy comunes y sucederán mucho en el proceso de introducción de alimentos sólidos. Todos los bebés tienen arcadas en este proceso; de hecho es beneficioso para el bebé mientras aprende cómo comer. La buena noticia es que los bebés generalmente superan las arcadas después de un par de meses de práctica con alimentos de diferentes texturas.

Los bebés a menudo tienen arcadas antes de comenzar a comer sólidos, cuando se alimentan con el pecho o con biberón. Por lo general, esto ocurre cuando el bebé no está bien prendido y el pezón activa el reflejo nauseoso, o si el bebé no está listo para tragar leche por cualquier motivo. Algunos bebés tienen arcadas cuando el reflejo de eyección de leche es demasiado rápido. Otros tienen arcadas cuando necesitan recuperar el aliento en lugar de tragar. Muchos bebés se ahogarán con un chupete o con ciertos chupones de biberón si no están familiarizados con ellos. Todas estas arcadas ocurren porque el cerebro está tratando de proteger al bebé para que no se trague a un “intruso” o algo que el bebé no está listo para tragar. Este reflejo nauseoso generalmente disminuye durante los primeros meses de vida del bebé cuando el bebé se “insensibiliza” y aprende a aceptarlo (chupete, pezón o textura de la comida) sin arcadas. Estas arcadas ocasionales a una temprana edad no parecen molestar a la mayoría de los bebés.

Curiosamente, el reflejo de arcadas de un bebé de 6 a 10 meses es mucho más sensible y puede desencadenarse más hacia adelante en la lengua que un adulto.1 2 Esta es la razón por la que los bebés tienen arcadas fácilmente: cuanto más adelante se estimula el reflejo nauseoso en la lengua, más fácil es desencadenar las arcadas.3 No es raro que los bebés tengan arcadas (y ocasionalmente vomiten) durante las primeras semanas de sólidos. Si el bebé tiene arcadas y vomita repetidamente después del primer mes de comenzar con sólidos, consulta a tu pediatra, quién puede referirte a un especialista en deglución.

Mira nuestro video (disponible con subtítulos en español) de arcadas y el resto de cosas típicas, pero a veces angustiantes, que hacen los bebés al comenzar la alimentación complementaria.

Nico, 6 meses, tiene arcadas con una lanza de aguacate.
Ronan, 7 meses, tiene arcadas con un arándano azul aplastado, escupe un poco y continúa comiendo.
Quentin, 8 meses, tiene arcadas y tose con un pedazo de pan con aguacate. El pan es notorio por causar arcadas ya que se adhiere a la saliva de la lengua.

Las arcadas ayudan a prevenir la asfixia

Cuando se activa el reflejo de arcada, obliga a que se cierre la parte posterior de la garganta, lo que esencialmente evita la deglución. Si la comida hizo que el bebé tuviera arcadas, el reflejo empuja la comida hacia la parte delantera de la lengua. Los bebés pequeños abren naturalmente los labios cuando tienen arcadas, lo que significa que, por lo general, la comida u objeto que causó la arcada sigue saliendo de la boca. 

Las arcadas son completamente normales e increíblemente importantes para la seguridad del bebé, tanto en la mesa como lejos de ella.

Las arcadas ayudan a los bebés a aprender a comer

Para que los bebés desarrollen las habilidades para masticar y manejar todos los alimentos (no solo los alimentos fáciles de masticar), debemos brindarles la oportunidad de cometer errores, como comer un bocado demasiado grande. Cuando un bebé muerde demasiada comida y no puede moverla adecuadamente para masticar, el reflejo nauseoso se activará y ayudará a empujar la comida hacia adelante. La experiencia le enseña al bebé que el pedazo de comida era demasiado grande para tragarla. Estas experiencias son esenciales para aprender y desarrollar la confianza en morder y desgarrar. Con el tiempo, el bebé aprenderá a tomar bocados más pequeños y se volverá más hábil para mover los alimentos para masticarlos correctamente.

Una vez que el bebé tenga varias semanas comiendo alimentos sólidos, puede usar el reflejo nauseoso a su favor. Ofrece alimentos que no sean tan fáciles de masticar para ayudar a que el desarrollo bucal del bebé avance más rápidamente. Cuando la comida mal masticada toca la lengua, el reflejo nauseoso hará su trabajo y el bebé aprenderá que necesita masticar más la comida. 

Es importante desafiar al bebé antes de que se acostumbre demasiado a los purés y los alimentos blandos. Los bebés aprenden rápidamente que masticar y tragar purés y otros alimentos fáciles de masticar satisfacen fácilmente su hambre con un trabajo mínimo. Muchos bebés no se molestarán en tratar de mejorar sus habilidades con consistencias difíciles que requieren más mordidas y desgarros, y pueden rechazar los alimentos desafiantes y esperar los alimentos más fáciles.

Hillis, 6 meses, tiene arcadas con un puré de vegetales.
Addie, 9 meses, tiene arcadas y tose por un espárrago y lo empuja hacia adelante y afuera de su boca exitosamente.
Ysabella, 8 meses, tiene arcadas con pitaya morada.

¿Por qué el bebé tiene arcadas? Las arcadas se desencadenan fácilmente

Cuando se trata de bebés pequeños, el reflejo nauseoso se activa fácilmente. Toca en medio de la lengua y muchos bebés tendrán arcadas. Si observas a un bebé de 3 a 4 meses metiéndose las manos y los dedos a la boca, verás que se le dan arcadas con frecuencia. Esto es común y normal. Por lo general, a los bebés no les molesta y, a menudo, seguirán haciéndolo. 

Nuestra boca es una de las partes más sensibles de nuestro cuerpo. La boca humana tiene muchos receptores sensoriales para detectar el tacto, el gusto, la temperatura, la presión y otros tipos de estimulación. Los bebés se sienten impulsados ​​a explorar con la boca para aprender sobre su mundo simplemente porque la boca es sensible. La exploración con la boca podría ser peligrosa si los bebés no tuvieran las arcadas como una red de seguridad natural.

Es importante destacar que los bebés pequeños tienen una coordinación inmadura de manos y dedos, lo que significa que no pueden sacarse fácilmente algo que se meten a la boca. También tienen una coordinación motora oral (de lengua y boca) inmadura. No pueden usar la lengua facilmente para localizar un objeto en la boca y escupirlo. Esta es otra razón por la que las arcadas son un reflejo de protección, ya que permite que un bebé se meta un objeto en la boca y lo empuje hacia afuera sin dejar que se acerque a la garganta. Cuando los bebés se llevan cosas a la boca, las arcadas les indican cuándo algo no debe estar allí y evita que se muevan demasiado hacia la garganta.

Las arcadas se mueven más atrás en la boca a medida que los bebés crecen

Desde el nacimiento hasta alrededor de los 7-9 meses, las arcadas se activan cerca de la parte frontal de la boca (alrededor del medio de la lengua). A esta edad, las arcadas son más sensibles que nunca.4 Esto es importante para la protección porque cualquier objeto (comida o cualquier otra cosa) activará rápidamente las arcadas y será expulsado antes de que pase la mitad de la lengua. 

En algún momento alrededor de los 7-12 meses de edad, las arcadas se desensibilizan lentamente. El punto de activación se mueve desde el medio de la lengua a la parte posterior de la lengua en dirección a la garganta.5 En este momento, la comida u objetos pueden acercarse mucho más a la garganta antes de que el cuerpo reconozca que algo es demasiado grande para tragar e intente expulsarlo. Esto puede sonar aterrador, pero recuerda, ¡nuestros cuerpos son increíbles! Las arcadas permanecen activas y fuertes, por lo que si algo (comida, zapato de Barbie, insecto, etc.) toca la parte posterior de la lengua, la parte posterior del paladar (techo de la boca) o incluso la parte posterior de la garganta, las arcadas aún se activan. 

Mahalia, 10 meses, tiene arcadas en un pedazo de naranja pegado a su lengua. Si observas con atención, puedes ver que la naranja no está tan atrás dentro de su boca, sino más hacia el medio de su lengua. Se recupera sin problema y continúa comiendo.
Adie, 12 meses, tiene arcadas y tose con un pedazo de pan. El pan se adhiere fácilmente a la saliva en nuestra lengua y puede desencadenar el reflejo nauseoso repetidamente. Cómo ves aqui, Adie se recupera sin problema y continúa comiendo.

Los bebés tienen arcadas con la comida en puré y la comida para bebés envasada también

El umbral de lo que activa las arcadas y la intensidad con que suceden es diferente en cada bebé, pero la mayoría de los bebés pasarán por un período en el que cualquier cosa más espesa que la leche materna o fórmula, les causará arcadas. El cerebro dice: “¡Espera, esto no está bien! ¡No debería tragarme esto! ¡ARCADA!” Muchos tendrán arcadas aun con cucharaditas de puré uniforme y blando. 

Hasta el día especial en que decidas comenzar con los alimentos sólidos, el bebé no ha tenido que consumir nada más que un líquido que fluye rápidamente. Dale algo un poco más espeso, resbaladizo y con un sabor diferente y el cerebro del bebé se activará con mecanismos protectores activando las arcadas para evitar tragar el puré invasor. Por lo general, esto dura poco tiempo porque los purés finos son bastante similares a los líquidos y la textura no causará arcadas por mucho tiempo. 

Los bebés saben que deben empujar la lengua contra el pecho o la mamila del biberón para iniciar la succión y mover el líquido hacia la garganta. La alimentación con cuchara puede presentar desafíos motores orales únicos. Al darle una cucharada de puré y ponerla en el medio de la lengua, el bebé no tiene nada que succionar o empujar y aún no conoce las habilidades para ayudar a mover esa comida hacia atrás. Debido a que no puede mover el puré hacia atrás rápidamente, se queda sentado en medio de la lengua o comienza a esparcirse dentro de la boca, lo que puede provocar arcadas. Muchos bebés succionan la cuchara para ayudarlos a mover rápidamente el puré para tragarlo, tal como lo harían con un biberón o en el pecho. Esos bebés, que encontraron una forma de controlar el puré, a menudo tragarán fácilmente con muy pocas o nada de arcadas.  

Si bien no todos los bebés que son alimentados con cuchara tienen arcadas, muchos las tienen. No es poco común que cuando un bebé es alimentado exclusivamente con cuchara durante un período de tiempo prolongado (pasados los 8 meses de edad, por ejemplo), ese niño puede tener más arcadas cuando comienza a comer bocados debido a la falta de exposición a texturas diferentes.

Max, 4 meses, tiene arcadas con cereal de arroz.
Levi, 6 meses, tiene arcadas con un puré de vegetales.
Jai, 6 meses, tiene arcadas con puré de calabaza y mamá (con razón) le pide a su pareja no intervenir.

Los bebés alimentados con cuchara tienen menos arcadas, pero solo al principio

Cuando un bebé comienza la alimentación complementaria con purés y bolsas de comida, la lengua recibe menos información sensorial. Aunque los bebés también tienen arcadas con los purés, se aclimatan a la textura suave o descubren cómo usar la cuchara para succionar y tragar, lo que reduce las arcadas. Sin embargo, todos los bebés tendrán períodos de arcadas cuando se les ofrezca bocados por primera vez, ya sean bebés de 6 meses o bebés mayores que hayan sido alimentados con cuchara. Cuando al bebé se le ofrecen bocados por primera vez, el cerebro activa una respuesta de protección: “¡Esto no está bien! ¡No sé cómo mover esto! ¡No deberíamos tragar esta comida! ” A menudo, este período de arcadas durará más en los bebés que comenzaron la alimentación con cuchara.6

En 2016, el estudio “BLISS” encontró que los bebés que siguen un método tradicional de introducción a la alimentación complementaria (purés suaves con cuchara > purés grumosos > bocados) tienden a tener menos arcadas a los 6 meses, pero más a los 8 meses y después.7 Recuerda: alrededor de los 8 meses, el reflejo nauseoso de un bebé se vuelve menos sensible y se mueve más hacia la parte posterior de la boca. Esto significa que la comida está más cerca de la garganta antes de que el cuerpo reaccione e intente expulsarla.8 En otras palabras, esperar para introducir bocados hasta que el bebé tenga 8 o 9 meses puede aumentar el riesgo de ahogamiento, ya que el reflejo nauseoso es menos sensible, se encuentra más atrás en la boca, y el bebé no está acostumbrado a texturas que no sean alimentos blandos dados en cuchara.

A los 8-9 meses de edad, un bebé alimentado con cuchara ha estado practicando una habilidad muy específica para comer. “Los purés entran en mi boca. Succiono o elevo la lengua para mover ese puré de comida hacia atrás y lo trago. ” Los bebés siempre comenzarán con la habilidad que conocen y tratarán de usar ese mismo patrón con los alimentos sólidos. Intentan mover ese alimento sólido directamente hacia atrás sin el paso necesario de mover el alimento lateralmente a sus encías para masticarlo. Este patrón motor a menudo conduce a más arcadas.

Cuanto mayor es el bebé, más consciente es de las arcadas y lo incómodas que pueden ser. Un bebé de 9 meses es más consciente de las arcadas que un bebé de 6 meses. La “teoría hebbiana”, que es un término sofisticado que usan los especialistas del cerebro, nos dice que las neuronas que se activan juntas crean conexiones entre sí. Esto significa que cuando una parte del cerebro se enciende simultáneamente como otra parte del cerebro, el cerebro comienza a construir una conexión entre esas dos áreas. Por lo tanto, las arcadas frecuentes a medida que el bebé crece y se vuelve más consciente de su cuerpo, pueden generar problemas para algunos bebés que parecen establecer una conexión entre los alimentos sólidos y las arcadas. Estos bebés parecen aprender rápidamente que los alimentos sólidos les generarán arcadas y puede llevar al rechazo de cualquier alimento que no sea puré. En contraste, los bebés más pequeños no parecen ser tan afectados como los bebés mayores y los niños. 

BLW y las arcadas

A los 6 meses de edad, el reflejo nauseoso es necesario para la exploración de alimentos. Es lo que permite que un bebé pequeño con habilidades prácticamente nulas de masticación se lleve un trozo de comida a la boca y, si es demasiado grande para tragar, sacarlo de manera segura. 

Los bebés aprenden a hacer cosas asombrosas (sentarse, gatear, caminar y correr) usando sus reflejos, explorando a tientas y cometiendo muchos errores mientras desarrollan fuerza poco a poco, agregando un movimiento sobre otro. Lo mismo se aplica cuando aprenden a masticar: los bebés utilizan los reflejos junto con el tanteo a medida que aprenden. 

Sorprendentemente, los bebés tienen otros dos reflejos clave, el reflejo de morder y el reflejo de lateralización de la lengua, que les ayudan a aprender a masticar de inmediato a los 6 meses. Para que los alimentos se mastiquen correctamente, el bebé debe: 

  1. Dar un mordisco. 
  2. Mover la comida hacia el lado (lateralización de la lengua). 
  3. Masticar con un movimiento hacia arriba y abajo para descomponer la comida.
  4. Mover la comida de regreso a la lengua para tragarla.

Cuando los bebés comienzan a comer bocados por primera vez, tendrán dificultad para usar sus reflejos de morder y de lateralización de manera coordinada. Simplemente, ¡andan a tientas! Mientras que los bebés aprenden a comer, no trituraran los alimentos lo suficiente como para tragarlos con seguridad, lo que requiere el reflejo nauseoso para expulsar los alimentos no masticados. Pero cada vez que el bebé hace eso, aprende dónde está la comida en la boca. Lenta y gradualmente, los bebés aprenden a llevar la comida a diferentes partes de la boca. Aprenden que su lengua puede ayudar a empujar la comida alrededor de la boca en muchas direcciones. Aprenden que su paladar, lengua, encías y saliva descomponen la comida a medida que se mueve alrededor de la boca. ¡Todas estas acciones convierten un alimento sólido en algo parecido a un puré! 

Algunos expertos sugieren que los purés les enseñan a los bebés a tragar correctamente y les dan práctica para tragar sólidos antes de presentarles la idea de masticar. La mayoría de los bebés no necesitan que se les enseñe a tragar. La deglución es un reflejo profundo del tronco encefálico presente a las 15 semanas de gestación. The Essential Guide to Introducing Solid Foods.y bien establecido para el nacimiento de término completo. Los bebés ya saben tragar; ¡no hay necesidad de practicar! Curiosamente, las texturas más espesas son en realidad más fáciles de tragar para los bebés (piensa en purés), y nuestros terapeutas de alimentación explican que a los bebés que tienen dificultad para tragar en realidad se les receta leche espesa para beber. Pero los purés sí le enseñan al bebé un patrón motor: meter la comida, moverla hacia atrás, tragar. Este es un patrón peligroso porque la mayoría de los alimentos sólidos requieren ser masticados antes de moverlos hacia atrás y poder tragarlos con seguridad. Creemos que los purés exclusivos son una pérdida de tiempo porque el bebé no está practicando la masticación y está practicando un patrón motor peligroso que debe desaprenderse.

Curiosamente, el estudio BLISS también demostró que los bebés que empezaron la alimentación complementaria con bocados experimentaron más arcadas a los 6 meses, pero menos a los 8-9 meses a medida que desarrollaron más control y coordinación al mover la comida alrededor de la boca. Esto demuestra que los bebés a los que se les da la oportunidad de trabajar con bocados durante la introducción de sólidos, antes de los 8 meses de edad, desarrollan las habilidades motoras orales necesarias para una alimentación madura más rápidamente que los bebés alimentados con cuchara.9  

Después de un par de meses, la mayoría de los bebés que comienzan a comer bocados con los dedos a los 6 meses de edad desarrollan la habilidad y la coordinación para masticar y mover los alimentos bien masticados hacia atrás para tragar con seguridad. El bebé se siente cómodo con sus habilidades y está acostumbrado a que los alimentos se muevan de esta manera. El cuerpo no iniciará una arcada tan fácilmente. 

Por el contrario, los bebés que comienzan con purés han tenido poca práctica de masticación desde los 6 a los 8 meses. Es probable que tengan menos coordinación para mover la comida alrededor de la boca, sean menos capaces de triturar la comida y estén a mayor riesgo en el caso de que la comida sea empujada más atrás de la boca de lo pueden manejar.

Levi, 9 meses, tiene arcadas con un bocado de sandía. Los jugos cítricos y de la sandía son notorios por provocar arcadas y es completamente normal.
Callie, 9 meses, tiene arcadas y tose con bocados de calabaza.
Koko, 10 meses, tiene arcadas con un bocado de sandía.

Cómo ayudar al bebé a superar las arcadas mediante el desarrollo de habilidades

La alimentación exitosa no se trata solo de masticar, sino de sentir dónde está la comida en la boca y saber si se ha masticado “lo suficiente” para tragar de manera segura. Como adultos, la mayoría de nosotros podemos identificar y escupir disimuladamente un pequeño trozo de hueso o de cáscara de huevo que encontramos en un bocado de comida. Ya que esto sucede dentro de la boca, no estamos usando nuestros ojos; nuestro cerebro visualiza lo que sucede dentro de nuestra boca, aunque rara vez vemos lo que sucede allí. Tenemos una imagen mental de nuestra boca y donde todo está en relación con otras partes. Al comienzo, los bebés no tienen este “mapa mental” de su boca.

Para ayudarte a comprender cuán necesario es un mapa mental, piensa en los bebés al aprender a pararse. Antes de que puedan hacerlo, necesitan desarrollar una “conciencia corporal” o, esencialmente, un “mapa” mental de dónde están todas las partes de su cuerpo en relación con las demás. El bebé se acuesta en el suelo y aprende lentamente a rodar antes de sentarse. Rodar y tocar todo su cuerpo, de la cabeza a los pies, mientras que sus músculos empujan y jalan, ayuda a formar el “mapa” mental de su cuerpo. Necesitan recibir información sensorial profunda en todo su cuerpo para agregar todos los detalles a ese mapa. Un pequeño toque en una parte de su cuerpo o un ligero roce de tu mano sobre su cuerpo ayuda un poco, pero no es suficiente. Es la sensación firme del piso en todo el cuerpo mientras mueve los músculos lo que realmente parece formar un mapa claro. 

Lo mismo ocurre con el interior de la boca. Cuando las cosas tocan el interior de nuestra boca, un mapa se “dibuja” poco a poco en nuestro cerebro. A medida que los bebés desarrollan el mapa del interior de su boca, ganan más control y descubren cómo mover la comida de manera adecuada. También adquieren más confianza en su habilidad para mover la comida. Este control parece ayudar a calmar las arcadas y moverlas más hacia atrás en la boca con el tiempo. El bebé no necesita el reflejo nauseoso para comer una vez que tiene un mapa claro y una coordinación eficiente. Ahora tiene control para masticar la comida, saber si ha masticado lo suficiente, moverla hacia atrás para tragarla, o escupirla y volver a intentarlo.

Sabemos que muchos tipos de estímulos sensoriales en la boca ayudan a los bebés a formar el “mapa mental”, pero que los estímulos más intensos son más efectivos que los estímulos leves. (Piensa en la diferencia entre un abrazo fuerte y un cosquilleo en el hombro).

Hay dos tipos de información sensorial que los terapeutas de alimentación saben que son más efectivos para el aprendizaje sensoriomotor: 

  • Tacto: cuando la comida toca una o varias partes de la boca.
  • Mensajes de los músculos y articulaciones o información propioceptiva: cuando la boca roe o mastica alimentos firmes o resistentes que no se rompen.

La combinación simultánea de información sensorial táctil y propioceptiva es la más eficiente para formar el mapa. Esta es la razón por la que los terapeutas de alimentación recomiendan con frecuencia dar alimentos resistentes y con sabores fuertes como un hueso de costilla para que el bebé mastique. 

Los alimentos como una costilla cumplen la trifecta:

  1. El bebé puede sostener la comida, llevarla fácilmente en la boca y retirarla con sus manos, lo que le da control para mantener la comida en la parte delantera de la boca incluso si aún no tiene el control motor oral.  
  2. El bebé recibe un estímulo sensorial intenso en su boca (estimulación táctil y retroalimentación muscular al morder el hueso), lo que crea un mapa de la boca y conduce a un mejor control en el futuro.
  3. El bebé activa dos reflejos clave (el reflejo de morder y el reflejo de lateralización de la lengua), que imitan la masticación y ayudan al bebé a desarrollar fuerza y ​​coordinación para comer en el futuro. 

¿Son estas experiencias para consumo? No. Estos son “ejercicios” para ayudar a construir una conexión más fuerte entre la boca y el cerebro. Dibujar un mapa detallado de la boca contribuye a disminuir la sensibilidad de las arcadas. A medida que se desarrolla este mapa, el bebé también desarrolla más confianza en sus habilidades, lo que disminuye aún más la sensibilidad de las arcadas. 

Julian, 13 meses, tiene arcadas con fideos vermicelli.
Quentin, 11 meses, come una costilla. Las costillas, aún el hueso sin nada de carne, son excelentes para ayudar a formar el mapa interno de la boca.
Amelia, 10 meses, come un muslo de pollo. Para información acerca de cómo ofrecer muslos de pollo de manera segura, visita nuestra página de Pollo.
Kary Rappaport, una terapeuta de alimentación de Solid Starts, dirige a Reza, de 7 meses, a través de una arcada con una remolacha al horno.

¿Cuándo buscar ayuda?

Nuestra recomendación es que hables con el pediatra del bebe acerca de una recomendación con un terapeuta de alimentación si:

  • El bebé continúa con arcadas en la mayoría de las comidas después de un período de aprendizaje inicial (uno o dos meses de comer con los dedos). 
  • El bebé frecuentemente se pone de mal humor o fastidiado después de tener arcadas (llanto, rabietas, vómitos).
  • El bebé vomita en la mayoría de las comidas, incluso con el estómago vacío. 

Normalicemos las arcadas

Si bien puede ser incómodo, y estresante de ver, las arcadas son un reflejo completamente normal en bebés, niños y adultos. En pocas palabras: 

  • Es probable que los bebés tengan arcadas cuando comienzan a comer sólidos por primera vez, independientemente de si comienzan con purés o bocados de comida.
  • Es probable que los bebés que se alimentan con purés finos con cuchara tengan menos arcadas al principio, pero probablemente tendrán más al comenzar a comer bocados de comida más adelante. 
  • Los bebés que comienzan la alimentación complementaria con bocados, tienden a tener más arcadas al principio que disminuyen más adelante, ya que sus habilidades orales y motoras se desarrollan más rápidamente. 

Todos los bebés tienen arcadas durante su proceso de alimentación; es una de las formas en que aprenden a comer. La buena noticia es que los bebés generalmente superan las arcadas después de un par de meses de práctica con bocados de diferentes texturas.

Recursos de primeros auxilios y RCP para bebés

Una de las cosas más importantes que puedes hacer para proteger al bebé es tomar una clase de RCP en línea o en un centro de salud local y revisar los procedimientos de seguridad

Algunos recursos:

Recuerda, es tu responsabilidad supervisar la atención médica de tu hijo y evaluar si la información de este artículo es apropiada para tu niño. Solo tu conoces a tu hijo y cómo reaccionará a los alimentos y métodos de alimentación. Aunque la información presentada en este artículo se basa en investigaciones bien documentadas por profesionales médicos y de salud, tu debes revisar y considerar la información y cómo funcionará con tu hijo. 

Siempre busca el consejo de tu médico pediatra, nutricionista o proveedor de atención médica con cualquier pregunta que puedas tener con respecto a una condición médica o problema de alimentación. Puedes consultar nuestros Términos de uso para obtener información más detallada.

Revisado por:

K. Rappaport, OTR/L, MS, SCFES, IBCLC

K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT

R. Ruiz, MD, FAAP. Board-Certified General Pediatrician and Pediatric Gastroenterologist

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

A. Derma, MS, CCC-SLP/L

  1. Rapley, G., & Murkett, T. (2010). Baby-Led Weaning. The Essential Guide to Introducing Solid Foods.
  2. Naylor, A. J., & Marrow, A. L. (2001). Infant Oral Motor Development in Relation to the Duration of Exclusive BreastfeedingDevelopmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods, 21–25.
  3. Isaac, N., & Choi, E. (2018). Infant anatomy and physiology for feeding. In S. H. Campbell, J. Lauwers, R., Mannel, & B. Spencer (Eds.), Core curriculum for interdisciplinary lactation care (pp. 37-55). Burlington, MA: Jones & Bartlett Learning.
  4. Naylor, A. J., & Marrow, A. L. (2001). Infant Oral Motor Development in Relation to the Duration of Exclusive BreastfeedingDevelopmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods, 21–25.
  5. Naylor, A. J., & Marrow, A. L. (2001). Infant Oral Motor Development in Relation to the Duration of Exclusive BreastfeedingDevelopmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods, 21–25.
  6. Fangupo, L. J., Heath, A.-L. M., Williams, S. M., Erickson Williams, L. W., Morison, B. J., Fleming, E. A., Taylor, B. J., Wheeler, B. J., & Taylor, R. W. (2016). A Baby-Led Approach to Eating Solids and Risk of ChokingPEDIATRICS138(4).
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  8. Naylor, A. J., & Marrow, A. L. (2001). Infant Oral Motor Development in Relation to the Duration of Exclusive BreastfeedingDevelopmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods, 21–25.
  9. Fangupo, L. J., Heath, A.-L. M., Williams, S. M., Erickson Williams, L. W., Morison, B. J., Fleming, E. A., Taylor, B. J., Wheeler, B. J., & Taylor, R. W. (2016). A Baby-Led Approach to Eating Solids and Risk of ChokingPEDIATRICS138(4).
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