El azúcar en los alimentos para bebés de 6 a 12 meses
Los humanos, en particular, los/las bebés, están innatamente programados para preferir los sabores dulces, salados y umami.

Puntos clave
Sugar in food is safe in moderation
The American Academy of Pediatrics says to avoid sugar before age 2, but this is not always practical. It can also make mealtimes stressful. Sharing a bite of dessert or a meal with a little sugar is fine. You can reduce or avoid sugar at other meals.
Babies don’t need sugar, but a little is fine
Research does not show strong evidence that a little sugar early in life causes lasting health problems. However, studies do show that regularly eating a lot of sugar makes kids less likely to try other foods that are offered at mealtime. It can also cause cavities when baby teeth come in.
While sugar is safe, avoid honey, candy, and juice before age one
Don’t give honey (it can cause infant botulism), candy (choking risk), and juice (very high in sugar) until after the first birthday.
Una de las preguntas que recibimos más frecuentemente es: ¿cuándo puedo ofrecerle postres y dulces a mi bebé? Continúa leyendo para obtener respuesta a todas tus preguntas sobre la sal y los bebés.
¿Acabas de comenzar la alimentación complementaria? Asegúrate de descargar la App Solid Starts.
En resumen
El azúcar es seguro para que los bebés lo coman tan pronto como estén listos para comenzar la alimentación complementaria, lo que generalmente ocurre alrededor de los 6 meses de edad. Sin embargo, esperar puede tener beneficios.
Espera hasta los 12 meses para introducir la miel debido al riesgo de botulismo infantil.. [1] [2] [3] [4] [5] [6]
Se puede ofrecer jugo como bebida en pequeñas cantidades después de los 12 meses de edad, aunque esperar para servirlo con regularidad tiene sus beneficios.
Esperar para ofrecer postres y alimentos con alto contenido de azúcar de forma regular puede ayudar a promover el interés del/a bebé por explorar una variedad de comidas y sabores. . [7] [8] [9]
El consumo regular de jugos, postres y alimentos con alto contenido de azúcar agregada puede afectar negativamente la salud oral y aumentar el riesgo de caries dental conforme brotan los dientes. [7] [8] [9]
No es necesario controlar, rastrear ni restringir el azúcar. Estas prácticas pueden crear ansiedad y sentimientos de escasez de alimentos para toda la familia que pueden quedarse con el/la bebé a medida que crece. [10] [11] [12] [13] [14]
No hay una cantidad exacta de azúcar que un/a bebe puede ingerir por día. Aspira a lograr un equilibrio en las comidas: reducir el azúcar cuando sea posible, disfrutar la comida cuando no lo sea y tratar de ofrecer una amplia variedad de alimentos.
¿Pueden los bebés comer azúcar?
Es seguro ofrecer alimentos con azúcar tan pronto como el/la bebé está listo/a desde un punto de vista del desarrollo para comenzar la alimentación complementaria, lo que generalmente ocurre alrededor de los 6 meses de edad, aunque esperar para ofrecer alimentos con azúcar puede tener beneficios.
¿Cuándo puedo ofrecer postres a mi bebé?
El postre, siempre y cuando no contenga riesgos de ahogamiento (como dulces, semillas enteras grandes, trozos de nueces) o alcohol o cafeína, se puede compartir una vez que el/la bebé esté listo/a para comenzar la alimentación complementaria, lo que generalmente sucede alrededor de los 6 meses de edad. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que ofrecer jugos, postres y alimentos dulces regularmente puede disminuir la motivación de un/a niño/a para probar otros alimentos. [7] [8] [9] Además, comer jugos, postres y otras comidas con una alto contenido de azúcar puede aumentar el riesgo de caries dental conforme brotan los dientes del/a bebé.[7] [8] [9] Aspira a lograr un balance: permite que tu bebé explore y se familiarice con una variedad de alimentos, ofreciéndoles diferentes colores, sabores y texturas, incluyendo alimentos dulces ocasionalmente. Este enfoque ayuda a demostrar que los alimentos dulces son sólo una parte de lo que la familia come y disfruta.. [11] [12]
¿Cómo puedo evitar que mi bebé desarrolle un gusto por lo dulce?
Los bebés nacen con preferencia por los sabores dulces y es completamente normal que les gusten los alimentos con sabor dulce.[15] También es normal que los bebés necesiten mucha exposición a otros alimentos para desarrollar un aprecio y familiaridad con los diferentes sabores.[16] [17]
Alrededor de los 6 meses de edad, los bebés son curiosos por naturaleza y están interesados en explorar todo tipo de alimentos. Esta ventana de oportunidad cambia radicalmente y se reduce durante la niñez, por esa razón sugerimos compartir una amplia variedad de alimentos una vez que tu bebé esté listo/a para comenzar la alimentación complementaria.[18] Si deseas que su hijo aprecie una variedad de alimentos y sabores, entonces sírvelos desde el comienzo, para que se familiarice con ellos antes de que llegue la etapa natural de selectividad durante la niñez temprana.
Las investigaciones son claras: cuanto más frecuentemente se sirve un alimento, más probabilidades hay de que el/la niño lo acepte y, finalmente, lo disfrute..[16] [17] Muchos alimentos, como las carnes y las verduras, tienden a ser más difíciles de masticar y requieren más esfuerzo para comerlos que los productos horneados, los postres y los refrigerios comerciales. Muchos bebés y niños pequeños no tienen la motivación para esforzarse cuando hay alimentos más fáciles de masticar disponibles.
En lugar de compartir únicamente alimentos que tú crees que el bebé va a comer, comparte también comidas que tú disfrutas y deja que tu bebé las explore en la mesa. Tu bebé aprende observando y copiando lo que tú haces y comes, tú eres el mejor modelo para mostrarle qué hacer..[19] [20] Incluso si tu bebe simplemente te observa, o juega con la comida y finalmente decide no comerla, o no come mucho, la exposición es importante. Esto puede ayudar a motivar al/a bebé a explorar alimentos que puedan requerir más esfuerzo para comer.
En pocas palabras: el objetivo no es hacer que a tu bebé no le guste la comida dulce, si no mostrarle que los dulces son solo una parte de la gran variedad de alimentos que hay para comer. Está bien ofrecerle un pedacito de tu postre y compartir comida dulce que sea especial para ti. Lo que queremos hacer es mostrarle cómo navegar en un mundo donde el azúcar está fácilmente disponible, aprendiendo a disfrutarlo sin culpa junto con muchos más alimentos.
¿Cuánto azúcar puede consumir un/a bebé al día?
No existe una cantidad exacta de azúcar que un bebé pueda consumir al día. Aspira a lograr un equilibrio en las comidas: reducir el azúcar cuando sea posible, disfrutar la comida cuando no lo sea y tratar de ofrecer una amplia variedad de alimentos.
Si sientes que es necesario medir, controlar o contar la cantidad de azúcar, recuerda que la meta no es alcanzar la perfección nutricional y que probar el azúcar no le hará daño a tu bebé. Restringir los alimentos y establecer reglas estrictas en torno a los alimentos puede tener consecuencias no deseadas, incluido crear una preocupación y una relación de ansiedad con los alimentos dulces para toda la familia, lo que puede acompañar al/a bebé conforme crece..[10] [11] [12]
¿Cuándo puedo darle miel a mi bebé?
Después del primer cumpleaños. Cuando los bebés menores de 12 meses consumen miel, corren un mayor riesgo de sufrir botulismo infantil, que es una afección rara pero potencialmente mortal causada por las esporas de Clostridium botulinum, que pueden colonizar el intestino del/a bebé y producir toxinas que atacan el sistema nervioso..[1] [2] Los niños menores de 12 meses corren un mayor riesgo porque su microbioma intestinal aún está en desarrollo. Por estas razones, las principales organizaciones de salud recomiendan evitar la miel antes del primer cumpleaños..[3] [4] [21] [22] Visita nuestro artículo sobre la miel en nuestra base de datos First Foods ® para obtener más información.
¿Es seguro ofrecer agua azucarada a los bebés?
Sólo bajo supervisión médica directa. Generalmente se le ofrece agua azucarada, sacarosa oral o Sweet-ease® a bebés muy pequeños (a menudo recién nacidos) que se someten a algún procedimiento médico breve, como pinchar el talón para una prueba de laboratorio, circuncisión, extracción de sangre en un laboratorio, o colocar una vía intravenosa. Sin embargo, el agua azucarada es una de las muchas opciones no farmacológicas que se utilizan para tratar el dolor. Otras estrategias para manejar el dolor incluyen: contacto piel con piel, amamantar, succionar el chupón/chupete o biberón, y envolverlo en una manta “como burrito”. Hasta la fecha, ninguna intervención ha demostrado ser más efectiva para disminuir el dolor en recién nacidos sometidos a punción en el talón. Si es necesario someter a tu bebé a un procedimiento breve y doloroso, analiza las opciones con el equipo médico..[23] [24]
¿Cuándo puedo ofrecer jugo a mi bebé?
Se pueden compartir pequeñas cantidades de jugo pasteurizado como bebida después de los 12 meses de edad, aunque puede ser beneficioso esperar hasta que el/la niño/a sea mayor para compartir jugo y otras bebidas azucaradas con regularidad. Dicho esto, usar jugo para cocinar o compartir una pequeña porción ocasional de jugo como bebida después del primer cumpleaños generalmente no es motivo de preocupación si se ofrece como parte de una dieta variada. Visita nuestro artículo sobre el jugo en la base de datos de First Foods® para obtener más información.
¿Qué pasa con el azúcar natural de la fruta?
No es necesario preocuparse por el azúcar natural de la fruta y los bebés o niños de cualquier edad. La fruta es rica en una variedad de vitaminas y minerales nutritivos, además de que aportan fluidos para la hidratación y fibra para favorecer la digestión regular. La fruta también puede ser una excelente manera de exponer a los bebés a diferentes sabores, como la acidez, la astringencia y el amargor. Las investigaciones respaldan que comer fruta como parte de una dieta variada conduce a una mayor aceptación del sabor ácido y no está asociado con que los niños prefieran los alimentos dulces a otros alimentos..[25]
Sin embargo, cuando se trata de jugo de fruta, un vaso de jugo de fruta puede contener mucha más fruta por porción de la que se consumiría en su forma entera y puede resultar en el consumo de una gran cantidad de azúcar de fruta a la vez, sin la fibra que se encuentra en la fruta entera y que ayuda a regular el azúcar en la sangre y la digestión, y sin la textura que ralentiza al/a bebé mientras mastica. El consumo regular de grandes cantidades de jugo puede resultar en problemas como un mayor riesgo de caries, desplazamiento de otros alimentos nutritivos y diarrea..[7] [26] [9]
¿Puedo ofrecer stevia y edulcorantes artificiales a mi bebé?
Evita usar los sustitutos del azúcar cuando sea posible, como los edulcorantes artificiales como la sucralosa y la sacarina y otros como la stevia, endulzante de fruta del monje y más. En general, la información sobre qué tan seguros son sustitutos del azúcar para los bebés es limitada. Algunas investigaciones también demuestran que ofrecer sustitutos del azúcar con regularidad puede afectar negativamente la percepción del gusto, la regulación del azúcar en la sangre y la diversidad del microbioma intestinal, aunque se necesita más investigación..[27] [28]
¿Cuándo pueden comer dulces los niños?
Espera para ofrecer dulces hasta que estés completamente seguro/a de que tu hijo/a tiene la habilidad y los molares para masticar los dulces de forma segura. Para algunos niños esto puede ser alrededor de los 2 o 3 años de edad, otros pueden tardar más. Nunca ofrezcas dulces a los bebés, incluyendo gomitas y caramelos blandos, ya que la mayoría de los dulces presentan un peligro de ahogamiento debido a su textura, forma o ambas. Algunos niños pequeños pueden demostrar las habilidades para comer dulces alrededor de los 24 meses de edad, mientras que otros necesitarán más tiempo para practicar con alimentos desafiantes para masticar. La clave es considerar las habilidades de alimentación de cada niño/a, su familiaridad con los alimentos firmes y resbaladizos, y su capacidad para seguir instrucciones.
Cómo crear un enfoque equilibrado en torno al azúcar
Aspira a lograr un equilibrio en las comidas: reducir el azúcar cuando sea posible, disfrutar la comida cuando no lo sea y tratar de ofrecer una amplia variedad de alimentos. Compartir las cosas que disfrutas comer con tu bebé tiene muchos beneficios, y algo de azúcar en la masa para panqueques, o en una salsa para pasta o vegetales salteados no le hará daño. La cantidad de comida que consume un/a bebé suele ser mínima ya que está aprendiendo a morder y masticar y, como resultado, la cantidad de azúcar que un/a bebé consume por porción puede ser muy pequeña. Lo importante es que el/la bebe tenga la oportunidad de explorar una variedad de sabores, colores y texturas mientras aprende a comer alimentos sólidos.
Hay un sinfín de filosofías sobre cómo navegar el tema del azúcar y los bebés y puede resultar abrumador. Recuerda que está bien tratar de simplificar las cosas y hacer lo que mejor funcione para tu familia. Las comidas son momentos para que tú y tu bebé conecten y se nutran emocional y físicamente.
¿Cómo puedo reducir el azúcar en la comida del/a bebé?
Hay varias formas de reducir el azúcar en la dieta de un/a bebé:
Evita ofrecer bebidas dulces como jugos o refrescos.
Usa menos azúcar de lo que sugiere una receta
Cambia el azúcar por puré de frutas en productos horneados
Busca versiones de alimentos con poca o sin azúcar, como avena natural en lugar de avena con sabor, o yogur natural en lugar de yogur con sabor.
Alimentos con alto contenido de azucar
Los alimentos que comúnmente tienen un alto contenido de azúcar incluyen pasteles, dulces, chocolate, galletas, miel, confituras y jaleas, mermeladas, muffins, yogures azucarados y bebidas azucaradas.
Otros alimentos con alto contenido de azúcar incluyen:
Bebidas como jugos, jugos 100% de fruta, refrescos, leches para niños pequeños y leches saborizadas.
Dulces como chocolates, gomitas y caramelos duros.
Condimentos como salsa BBQ y catsup (salsa de tomate).
Salsas dulces como jarabes de caramelo y chocolate.
Azúcares como el azúcar moreno, el azúcar de coco, el azúcar granulada y el azúcar en polvo.
Siropes como sirope de agave, sirope de abedul, néctar de dátiles, miel y sirope de arce.
¿Cómo afecta el azúcar al peso y crecimiento de un/a bebé?
El peso y el crecimiento del/a bebé están influenciados por muchos factores y no solo por la comida. Siempre y cuando un/a bebe está prosperando y creciendo de la forma que es esperado dentro de su propia curva de crecimiento, esto indica que el/la bebé está saludable. Aspira a crear equilibrio compartiendo una variedad de sabores, colores y texturas de alimentos, y evita darle demasiada importancia a los alimentos con azúcar. Este enfoque no sólo nutre al/a bebé con los alimentos que necesitan para prosperar, sino que también ayuda al/a bebé convertirse en un/a niño/a que se siente cómodo/a consigo mismo/a.
¿Cómo lidiar con los sentimientos negativos sobre el azúcar?
Empieza por buscar el “por qué” detrás de los comportamientos y emociones relacionados con el azúcar. Para muchos adultos, las actitudes hacia el azúcar están determinadas por muchos factores, como los medios de comunicación, las creencias, las experiencias de vida y más. Algunas personas se preocupan por el peso del/a bebé, otros cuestionan la seguridad de los alimentos con azúcar y muchos temen que esto resulte en que el/la bebé tenga actitudes quisquillosas hacia la comida. Incluso cuando no experimentamos estas emociones personalmente, es posible encontrarse con el estigma del azúcar por parte de familiares, amigos e incluso proveedores de atención médica.
Restringir alimentos, como los que contienen azúcar, puede provocar fijaciones alimentarias, problemas para comer o con el apetito, y ciclos de culpa, escasez y vergüenza, que los bebés y los niños pequeños aprenden de los adultos y hermanos mayores a su alrededor. .[10] [11] [12] [13] [14] [29] Por eso, cuando el azúcar es un tema detonante, es importante hacer una pausa y buscar la razón. Quizás exista la preocupación de que comer alimentos dulces provoque problemas de salud. Reconoce y acepta que está bien experimentar esta emoción y luego pregúntate: “¿De dónde viene este sentimiento? ¿Por qué está surgiendo esta emoción ahora? ¿Hay hechos que respaldan este sentimiento? ¿Qué pasos puedo tomar para solucionarlo?
Date permiso para hacer lo que funcione para ti y tu familia para lograr una relación feliz con la comida. Y recuerda, el azúcar puede formar parte de una dieta equilibrada cuando se consume como parte de una dieta variada.
Escrito por
V. Kalami, MNSP, RD, CSP. Dietista y nutricionista pediátrico certificado
R. Ruiz, MD, FAAP, CLC. Pediatra general certificado y gastroenterólogo pediátrico
K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT. Especialista senior en alimentación y deglución
K. Rappaport, OTR/L, MS, SCFES, IBCLC. Especialista senior en alimentación y deglución
Preguntas frecuentes
There are various ways to reduce sugar in a baby’s diet:
Avoid sharing sweet drinks like juice or soda
Use less sugar than a recipe suggests
Swap sugar for mashed fruit in baked goods
Look for versions of foods with little to no added sugar, such as plain oats instead of flavored oats, or plain yogurt instead of flavored yogurt
After baby’s first birthday. When babies younger than 12 months consume honey, they are at an increased risk of infant botulism—a rare but potentially fatal condition caused by Clostridium botulinum spores, which can colonize a baby’s gut and produce toxins that attack the nervous system.[1] [2] Children younger than 12 months of age are more at risk because their gut microbiome is still developing. For these reasons, leading health organizations recommend avoiding honey before 1 year of age.[3] [4] [21] [22] See Honey in our First Foods ® Database for more information.
Only under direct medical supervision. Sugar water, oral sucrose, or Sweet-ease® are typically offered to very young infants (often newborns) who are undergoing a short medical procedure, such as pricking the heel for a lab test, circumcision, poking a vein for a lab draw, or placing an IV (intravenous line). However, sugar water is one of many non-pharmacological options used to address pain. Others include: skin-to-skin contact, breastfeeding, sucking on a pacifier or bottle, and swaddling. To date, no intervention has been shown to be superior in decreasing pain scores in newborns undergoing heel pricks.[23] [24] If baby is scheduled to undergo a short painful procedure, discuss options with your medical team.
Small amounts of pasteurized juice may be shared as a drink after 12 months of age, although it can be beneficial to wait until the child is older to regularly share juice and other sugary drinks. That said, cooking with juice and an occasional small serving of juice as a drink after the first birthday generally isn’t a cause for concern as part of a varied diet. Check out Juice in the First Foods ® Database for more information.
Natural sugars in fresh fruit are not a concern for babies or children of any age. Fruit is rich in a variety of nourishing vitamins and minerals, in addition to fluid for hydration and fiber to support regular digestion. Fruit can also be a great way to expose babies to different flavors, such as acidity, astringency, and bitterness. Research supports that eating fruit as one part of a variety of food in the diet leads to increased acceptance of sour flavor, and it is not associated with children preferring sweet food over other food.[25]
However, when it comes to fruit juice, a glass of fruit juice can contain much more fruit per serving than one would consume in its whole form and can lead to the ingestion of a high amount of fruit sugar in one sitting, without the fiber found in whole fruit which helps to regulate blood sugars and digestion, and without the texture that slows a baby down as they attempt to chew. Regularly consuming lots of juice can lead to issues like increased risk of cavities, displacement of other nourishing foods, and diarrhea.[7] [26] [9]
Avoid sugar substitutes when possible, such as artificial sweeteners like sucralose and saccharin and others like stevia, monk fruit, and more. Overall, information regarding the safety of sugar substitutes for babies is limited. Some research also demonstrates that regularly offering sugar substitutes may negatively impact taste perception, blood sugar regulation, and gut microbiome diversity, though more research is needed.[27] [28]
Hold off on introducing candy until you are confident that your child has both the skill and molars to safely break down candy in the mouth. For some children this may be around 2-3 years of age, others may take longer. Never offer candy to babies, including gummies and soft candies as most candy is a choking hazard due to its texture, shape, or both. Some toddlers may have the skills to eat candy around 24 months of age, while others need more time to practice with hard-to-chew foods. The key is to consider the child’s eating skills, familiarity with firm, slippery food, and ability to follow directions.
Baby’s weight and growth are influenced by many factors and not by food alone. As long as baby is thriving and growing consistently with themselves as their own benchmark, baby is healthy. Focus on creating balance by sharing a variety of food flavors, colors, and textures, and avoid making a big deal of food with sugar. This approach not only nourishes baby with the food they need to thrive, but helps baby develop into a child who feels comfortable in their own skin.
Start by chasing the “why” behind behaviors and emotions around sugar. For many adults, attitudes toward sugar are shaped by many factors, such as media, beliefs, life experiences, and more. Some worry about baby’s weight, others question the safety of food with sugar, and many fear that baby will struggle with picky eating. Even when one does not experience these emotions, chances are they may encounter sugar stigma from family, friends, and even healthcare providers.
Restricting foods, like those with sugar, can lead to food fixations, eating and appetite struggles, and cycles of shame, guilt, and scarcity, which babies and toddlers learn from the adults and older siblings in their lives.[10] [11] [12] [13] [14] [29] That is why, when sugar triggers big feelings, it is important to try to pause and get curious. Perhaps there is worry that eating sweet food will result in health issues. Acknowledge and accept that it is okay to experience the emotion, then ask, “What is the source of this feeling? Why is the emotion coming now? What are the facts to support it? And what steps can I take to work through them?”
Give yourself permission to do what works for you and your family to have a happy relationship with food. And remember, sugar can be part of a balanced diet when it is consumed among a variety of food.
Need more support? Check out our Starting Solids Bundle for babies and our Toddlers at the Table Bundle for children between 12 months and 3 years of age.
Material de referencia
Artículos relacionados



