¿Cómo hablar con los miembros de la familia sobre el BLW?

Puntos de conversación para miembros de la familia que tienen dudas acerca de tu decisión de dejar al bebé alimentarse solo/sola.

No sé tú, pero cuando nosotros comenzamos la alimentación complementaria con Nico, hubo familiares que respetaron totalmente nuestra decisión y familiares que pensaron que estábamos locos, aun considerando el hecho de que yo soy terapeuta de alimentación y eso es precisamente lo que hago en mi día a día. Al comienzo, estas diferencias de pensamiento eran causa de conversaciones bastante interesantes. Si sabes a lo que me refiero, ¡este artículo es para ti! 

Si te encuentras en una situación similar y necesitas algo de munición (ejem, quiero decir, puntos de conversación) sobre el BLW para estas fiestas, puede serte útil guardar los siguientes puntos bajo la manga:

Consejos para hablar con familiares escépticos sobre el BLW:

  • Hoy en día, muchas mamás/papás están ofreciendo alimentos integrales a sus bebés debido a que estamos aprendiendo que los alimentos procesados no son tan saludables para los bebés como los alimentos frescos.
  • Antes de la invención de la comida procesada para bebés en la década de 1920, solo existía la comida regular: alimentos integrales que se ofrecían en una variedad de texturas y formas, a veces colados, masticados previamente por mamá, o simplemente machacados. Los/las bebés no comían exclusivamente purés perfectamente suaves, aguados y homogéneos.
  • En las décadas de 1950, 1960 y 1970, las empresas de alimentos procesados patrocinaron importantes campañas publicitarias para convencer a las mamás y los médicos de que la comida casera para bebés no era tan segura como la comida comercial y que desgastarse en la cocina no era bueno para las madres… ni para sus bebés. Un anuncio incluso decía: “¿Qué es mejor que amamantar?” (y debajo había una foto de un tarro de papilla de pera).
  • La alimentación con cuchara de purés homogéneos y acuosos hace muy poco por el desarrollo oral y motor, y los/las bebés que se alimentan de esta manera por un periodo extendido de tiempo corren el riesgo de volverse quisquillosos con aversión a alimentos con otras texturas.
  • La tráquea de un/una bebé es del ancho de un popote. Un pedazo de pollo grande para chupar no se quedará atascado allí, pero un pequeño guisante verde quizás si. Entonces, cuando se trata de bebés de 6 a 8 meses, los alimentos más grandes pueden ser más seguros. 
  • Es más fácil sobrealimentar a un/una bebé dándole purés con cuchara (aun sin querer), lo que puede provocar una disminución indeseable del consumo de leche materna o fórmula (que son fundamentales hasta que el/la bebé tenga 12 meses).
  • Los/las bebés nacen sabiendo comer. ¡Es todo lo que quieren hacer! Mi trabajo es asegurarme de que lo que tienen frente a ellos/ellas sea seguro y saludable. El trabajo de mi bebé es decidir qué y cuánto comer. Las calorías no consumidas se compensan con leche materna o fórmula.

Si ninguno de estos hace cambiar de parecer al miembro de la familia en cuestión, simplemente termina la conversación amablemente diciendo “Gracias por tus sugerencias, la decisión ya está tomada. Yo veo todos los beneficios y espero que algún día tú también puedas verlos”. 

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