Mantequilla [Español]

a stick of butter before being prepare for babies starting solids

¿Cuándo pueden comer mantequilla los/las bebés?

La mantequilla se puede introducir tan pronto como el/la bebé esté listo para comer sólidos, que generalmente es alrededor de los 6 meses de edad. La mantequilla es un producto lácteo y los lácteos son un alérgeno común, así que ten cuidado al ofrecer mantequilla y otros productos lácteos como la leche de vaca, la cual debe reservarse hasta después del primer cumpleaños. Consulta nuestras preguntas frecuentes sobre la leche para obtener más información.

Origen cultural de la mantequilla

La mantequilla es un producto lácteo hecho de las grasas y proteínas de la leche—generalmente, de leche de vaca. Anteriormente fue un alimento para campesinos, luego un lujo de la nobleza, y hoy es un ingrediente querido que enriquece la cocina por todo el mundo. Hay muchas formas de comerla: mantequilla de crema dulce en pan, productos horneados hechos con mantequilla cultivada, verduras cocidas en ghee, mantequilla compuesta de hierbas derretida sobre mariscos, granos aromatizados con smen (mantequilla fermentada), guisos abundantes enriquecidos con niter kibbeh (mantequilla clarificada y especiada), y la lista continúa. ¡Todo un éxito para un alimento que probablemente se preparó por primera vez por accidente! Esa primera mantequilla se hizo con una técnica que todavía se practica en algunas áreas del mundo hoy: la piel de un animal se llena con leche y se cuelga donde se pueda mecer o agitar hasta que la leche se convierte en mantequilla. 

Amelia, de 10 meses, prueba el pan con mantequilla por primera vez
Kalani, de 12 meses, come mantequilla en pan tostado.
Zeke, de 14 meses, moja su brócoli en mantequilla derretida

La mantequilla, ¿es saludable para los/las bebés?

Si. La mantequilla tiene una buena cantidad de vitamina A para la visión, la piel y la inmunidad, y trazas de vitamina E para ayudar al crecimiento y desarrollo del/la bebé. La mantequilla también contiene grasas saturadas, el tipo de grasa más abundante en la leche materna. En los últimos años, la grasa saturada ha sido criticada por su asociación con enfermedades cardíacas en adultos, pero las investigaciones muestran que tiene su lugar como parte de una dieta balanceada y que puede tener un impacto más neutral en el corazón de lo que se pensaba anteriormente.1 2

¿Te preguntas si necesitas comprar mantequilla orgánica para bebés? En lugar de preocuparte acerca de productos lácteos orgánicos versus no-orgánicos, usa la mantequilla que esté disponible para ti e intenta diversificar la grasa en la dieta del/la bebé cambiando ocasionalmente la mantequilla por aceite, como aceite de aguacate, aceite de coco, aceite de oliva, aceite de maní o aceite de sésamo, los cuales, todos, son ricos en grasas saludables. Puedes estar tranquilo que cualquiera de las dos, la mantequilla hecha con leche de vaca orgánica y la mantequilla de leche no orgánica, brindan muchos nutrientes para alimentar a un/una bebé en crecimiento. Lo que es más importante es el balance: Servir una variedad de frutas, verduras y otros alimentos integrales con grasas y proteínas saludables es lo mejor para los bebés y niños pequeños en crecimiento.

★ Consejo: Cuando vayas de compras, busca mantequilla con pocos ingredientes en la etiqueta; idealmente, solo “crema” y, en algunos casos, “cultivos” en la lista de ingredientes. Evita la mantequilla o los productos similares a la mantequilla que contienen grasas trans.

¿Qué tipo de mantequilla es la mejor para los/las bebés?

Cualquier mantequilla pura y sin sal es buena. La mantequilla también se puede hacer con la crema de varios animales, como la cabra, la oveja, el búfalo y el camello. Al igual que la mantequilla de las vacas, el contenido nutricional y la calidad de la mantequilla de estos animales puede variar con su dieta y crianza. Todas estas mantequillas son ricas en grasas y, en particular, ricas en grasas saturadas (con la excepción de la mantequilla de camello) y contienen cantidades similares de vitamina A que la mantequilla de leche de vaca. Curiosamente, la mantequilla de oveja también puede tener pequeñas cantidades de hierro y vitamina C. La mantequilla de camello, un placer raro para muchos, es única ya que contiene una alta proporción de grasas monoinsaturadas (un tipo de grasa saludable para el corazón) y menos grasas saturadas que la mantequilla de leche de vaca.3 4 Veamos algunos otros tipos de mantequilla comunes en el mercado:

Mantequilla clarificada: La eliminación de las proteínas de la leche y el agua de la mantequilla (que se desprenden de la parte superior) da como resultado una “mantequilla clarificada” que es más estable a temperatura ambiente que la mantequilla. Para algunas personas, la mantequilla clarificada es sinónimo de ghee, sin embargo, existen algunas diferencias. Visita nuestra página de ghee para obtener más información. Independientemente, la mantequilla clarificada se puede calentar a temperaturas más altas que otras grasas y aceites.5 En la cocina etíope, a menudo se usa una forma de mantequilla sazonada y clarificada llamada niter kibbeh.

Mantequillas fermentadas: Hay una serie de mantequillas fermentadas que se utilizan en todo el mundo. La mantequilla fermentada o cultivada es hecha de crema fermentada o a la que se le agregan “cultivos” (ciertas bacterias) para obtener una mantequilla con un sabor ligeramente más ácido y con sabor a queso. Smen es otra mantequilla fermentada muy popular en las cocinas yemeníes y marroquís. Está hecho de mantequilla clarificada con especias añadidas y se fermenta durante días (y a veces meses y años), hasta que desarrolla un aroma y un sabor fuerte, distinto y similar al del queso. ¡A veces incluso se hace con leche de camello!6 Por último, hay una mantequilla clarificada fermentada que se usa en la cocina indonesia llamada minyak samin, que está hecha de crema de búfalo cultivada, con hierbas añadidas, que se calienta y aclara antes del uso.7

Margarina: La margarina es una alternativa a la mantequilla que es hecha de agua, una variedad de aceites vegetales, a veces una pequeña cantidad de suero de leche y conservantes. La margarina se popularizó cuando las grasas saturadas fueron criticadas por su asociación con niveles elevados de colesterol y riesgo cardiovascular.8 9 La margarina puede contener grasas trans, un tipo de grasa fabricada, que puede provocar “malas” colesterol y promover la inflamación.10 11 Por lo tanto, las grasas trans se han prohibido en varios países y se están eliminando gradualmente de la producción de alimentos en los Estados Unidos.12

Mantequilla vegana: La mantequilla vegana es como la margarina, con la promesa de que no contiene ingredientes de origen animal. Las mantequillas veganas o “vegetales” varían bastante, a menudo contienen una variedad de sólidos de coco y / o nueces, semillas industrializadas y aceites vegetales, agua, colorantes y / o conservantes. Por lo tanto, los perfiles nutricionales son difíciles de generalizar, pero generalmente es una fuente de grasa dietética. Al elegir mantequilla vegana, busca variedades con ingredientes identificables y evita las que contengan grasas trans.

★ Consejo: ¿Tienes demasiada mantequilla en la casa? La mantequilla se puede conservar en el congelador durante 6-9 meses desde el momento de la compra, dependiendo de tu congelador.13

¿Cuánta mantequilla pueden comer los bebés y los niños pequeños?

Tanto como quieran dentro de lo razonable. Para los niños menores de dos años, la ingesta de grasas no debe restringirse porque proporciona mucha energía para impulsar el rápido crecimiento de sus cerebros y cuerpos.14 15 Cuando preparas alimentos para bebés y niños pequeños, no dudes en usar mantequilla con generosidad.

¿Importa qué tipo de mantequilla se les sirva a los bebés?

No, aunque la mantequilla sin sal es la más saludable. Adicionalmente, algunas mantequillas y ghees se hacen con leche de vaca, otras se hacen con leche de camellos, cabras, ovejas y otros mamíferos. Incluso hay mantequillas que no están hechas de leche, sino de cremosos purés de nueces (mantequilla de almendras, mantequilla de anacardo, mantequilla de maní), semillas (mantequilla de semillas de girasol), frutas (mantequilla de manzana) u otras partes de plantas (margarina, mantequilla vegana).

La mantequilla, ¿es buena para el desarrollo del cerebro del bebé?

Si. Lo creas o no, el cerebro está compuesto de un 50-60% de grasa. Particularmente en los primeros 1,000 días de vida del/la bebé, las grasas en la dieta, como la mantequilla, pueden ayudar a apoyar el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso en general, proporcionando una variedad de tipos de grasas, así como energía, colesterol, vitamina A y, hasta cierto punto, vitamina D.16 17 18 19 Juntos, estos componentes ayudan a energizar y regular los procesos cerebrales, así como el desarrollo de las habilidades motoras, la regulación hormonal y el sueño, por nombrar algunos.20 21 22 23

Ten en cuenta que la mantequilla no es una fuente significativa de DHA o ARA, dos grasas de cadena larga que son vitales para el desarrollo del cerebro y deben obtenerse de otros alimentos por lo que, como es habitual, el objetivo es tener una dieta amplia y variada para asegurar los/las bebés reciban toda la nutrición que necesitan.24 25

¿Debo agregar mantequilla a la comida del bebé para ayudarle a aumentar de peso?

Primero consulta con tu profesional de la salud pediátrica, ya que hay muchas variables en el aumento de peso de un/una bebé. La mantequilla contiene mucha grasa y, en general, las grasas son densas en calorías y proporcionan más del doble de calorías que las proteínas y los carbohidratos, lo que ayuda a proporcionar energía para esta fase de rápido aumento de peso y crecimiento. Sin embargo, asegúrate de hacer un plan de acción con el médico del/la bebé, ya que podría haber razones médicas detrás de la falta de aumento de peso. Además, si el/la bebé está por debajo de su peso ideal, asegúrate de que esté ingiriendo suficientes alimentos ricos en calorías (como frijoles, carnes y grasas) seguido, y no se esté llenando de alimentos bajos en calorías como bocadillos airados (puffs), bolsitas de purés, bizcochos de arroz o galletas para bebés.

La mantequilla, ¿es un peligro común de ahogamiento para los/las bebés?

No. La mantequilla no es un peligro común de ahogamiento, aunque, en teoría, una persona puede ahogarse con cualquier alimento. Como siempre, asegúrate de crear un ambiente de alimentación seguro, manteniéndote al alcance de la mano del/la bebé a la hora de comer y consulta nuestras sugerencias de porciones apropiadas para la edad del/la bebé.

Para obtener más información sobre el ahogamiento, visita nuestra sección sobre arcadas y ahogamiento y familiarízarte con la lista de peligros comunes de ahogamiento.

¿Es la mantequilla un alérgeno común?

Si. La mantequilla a menudo está hecha de leche de vaca, que es un alérgeno alimentario común en los niños/niñas y representa aproximadamente el 20% de todas las alergias alimentarias infantiles.26 Adicionalmente, la mantequilla hecha con leche de otros mamíferos (como búfalo, cabra, oveja o yak) también puede provocar reacciones alérgicas similares a la mantequilla elaborada con leche de vaca.27

La buena noticia es que la alergia a la leche a menudo se resuelve con el tiempo. Evidencia basada en estudios científicos muestra que la mayoría de los niños/niñas con alergia a la leche de vaca la superarán a los 6 años, y que muchos bebés con síntomas más leves de alergia a las proteínas de la leche (que pueden aparecer como sangre indolora en el popó) pueden reintroducir con éxito la leche de vaca tan pronto como el primer cumpleaños, con la dirección del profesional de la salud pediátrica correspondiente.28 29

Para los niños/niñas intolerantes a la lactosa, hay buenas noticias: las personas con intolerancia a la lactosa suelen tolerar la mantequilla, ya que tiene un contenido mínimo de lactosa.30

Si sospechas que el/la bebé puede ser alérgico o alérgica a los productos lácteos, consulta a un alergólogo antes de introducir la mantequilla a la dieta del bebé. Al igual que con todos los alérgenos, comienza por servir una cantidad escasa por sí sola al principio. Si no hay una reacción adversa, aumenta gradualmente la cantidad servida en las comidas futuras.

¿Cómo se prepara mantequilla para un/una bebé haciendo BLW?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

De 6 a 9 meses: Agrega un poco de mantequilla sin sal a la comida del/la bebé, como al puré de verduras o a la papilla. Cocinar con mantequilla también está bien. ¿Solo tienes mantequilla salada? Está bien usarla, pero sírvela con moderación para controlar los niveles de sodio. Para los/las bebés que comen a base de plantas puedes intercambiar aceites como el aceite de oliva o el aceite de coco. A esta edad, también puedes ofrecer un panqueque sin sal y sin azúcar u otros productos horneados hechos con mantequilla.

De 9 a 12 meses: Sigue agregando un poco de mantequilla a las comidas del/la bebé según lo desee. A medida que el cuerpo crece y la actividad y el apetito aumentan, el consumo de mantequilla del/la bebé puede aumentar naturalmente como resultado. Las grasas, como las de la mantequilla, proporcionan una excelente fuente de energía para los/las bebés en crecimiento. Intenta ofrecer mantequilla sobre tostadas, verduras cocidas en mantequilla o mantequilla mezclada con granos.

De 12 a 24 meses: ¡Juega con la mantequilla como condimento! Ofrece mantequillas batidas con especias y hierbas finamente picadas para acompañar pasteles de pescado, pasteles de papa y demás. Explora las mantequillas compuestas, mantequillas mezcladas con especias, hierbas y otros aromáticos, una excelente manera de infundir más sabor en las comidas y ampliar el repertorio de sabores de un niño.

Receta: Zanahorias con mantequilla de canela

a square bowl filled with mashed cooked carrots, topped with a pad of melting butter and dusted with ground nuts

Rendimiento: 1 taza (125 gramos)

Tiempo: 15 minutos.

Edad: 6 meses +

Ingredientes:

  • 1 taza (125 gramos) de zanahorias frescas
  • 1 cucharadita (5 gramos) de mantequilla
  • 1 pizca de canela molida
  • 1 pizca de almendra molida o nuez de tu elección (opcional)

Esta receta contiene alérgenos comunes: lácteos (mantequilla) y nueces de árbol (almendras, opcional). Solo sírvesela a un niño o niña después de que estos alérgenos se hayan introducido de manera segura.

Direcciones:

  1. Lava, pela y corta las zanahorias en tamaños adecuados para la edad del bebé.
  2. Cocina las zanahorias al vapor hasta que estén blandas, aproximadamente 6 minutos en el microondas o 10 minutos en la estufa.
  3. Transfiere las zanahorias a un tazón para mezclar. Si lo deseas, tritura las zanahorias hasta que estén casi suaves. Un poco de textura está bien siempre y cuando no hayan grumos grandes o piezas redondas que puedan ser un peligro de ahogamiento.
  4. Agrega la mantequilla y la canela al tazón. Revuelve para combinar con las zanahorias.
  5. Coloca las zanahorias en el tazón del bebé. Si lo deseas, espolvorea las nueces molidas encima.
  6. Una vez que la comida alcance la temperatura ambiente, sírvela y deja que el bebé se alimente por sí mismo recogiéndola con las manos. Si deseas fomentar el uso de un utensilio, simplemente carga previamente una cuchara y colócala junto al tazón para que el niño/niña intente levantarla. Alternativamente, pásalo en el aire para que lo agarre.

Para almacenar: las zanahorias cocidas se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador por 3 días o en el congelador por 2 meses.

Combinaciones de sabores:

La mantequilla le agrega cremosidad, nuez y dulzura a los alimentos. Usa mantequilla para agregar riqueza a frutas y verduras cocidas, tostar granos y semillas, y dar sabor a proteínas como pollo, hígado de pollo, huevo, cerdo, salmón, bistec, trucha o venado. Intenta mezclar condimentos como hierbas frescas y especias en la mantequilla como una forma de introducir nuevos sabores.

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS

V. Kalami, MNSP, RD, CSP

C. Aycinena Marcos, MS, RD

A. Derma, MS, CCC-SLP/L

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Grenawitzke, OTD, OTR / L, SCFES, IBCLC, CNT

S. Bajowala, MD, FAAAAI. Alergólogo e inmunólogo certificado por la junta (sección de alergias)

R. Ruiz, MD, FAAP. Pediatra general y gastroenterólogo pediátrico certificado por la junta

  1. Micha, R., Mozaffarian, D. (2010). Saturated fat and cardiometabolic risk factors, coronary heart disease, stroke, and diabetes: a fresh look at the evidence. Lipids, 45(10), 893–905. DOI:10.1007/s11745-010-3393-4. Retrieved May 26, 2021 from: https://aocs.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1007/s11745-010-3393-4
  2. Pimpin, L., Wu, J. H., Haskelberg, H., Del Gobbo, L., Mozaffarian, D. (2016). Is Butter Back? A Systematic Review and Meta-Analysis of Butter Consumption and Risk of Cardiovascular Disease, Diabetes, and Total Mortality. PloS one, 11(6), e0158118. DOI:10.1371/journal.pone.0158118. Retrieved May 26, 2021 from: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0158118
  3. Berhe, T., Seifu, E., & Kurtu, M. Y. (2013). Physicochemical properties of butter made from camel milk. International Dairy Journal, 31(2), 51–54. DOI: 10.1016/j.idairyj.2013.02.008. Retrieved July 9, 2021 from https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0958694613000447
  4. Konuspayeva, G., Lemarie, É., Faye, B. et al. (2008). Fatty acid and cholesterol composition of camel’s (Camelus bactrianus, Camelus dromedarius and hybrids) milk in Kazakhstan. Dairy Sci. Technol. 88, 327–340. DOI: 10.1051/dst:2008005. Retrieved July 9, 2021 from https://link.springer.com/article/10.1051/dst:2008005
  5. The Institute for Functional Medicine. A guide to cooking with fats and oils. Retrieved July 9, 2021 from https://centerforfunctionalmedicine.com/wp-content/uploads/2016/10/A-Guide-to-Cooking-with-Fats-and-Oils_BRFINAL.pdf
  6. Berhe, T., Seifu, E., & Kurtu, M. Y. (2013). Physicochemical properties of butter made from camel milk. International Dairy Journal, 31(2), 51–54. DOI: 10.1016/j.idairyj.2013.02.008. Retrieved July 9, 2021 from https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0958694613000447
  7. Surono, I. (2015). Traditional Indonesian dairy foods. Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition, 24 (Suppl 1), S26-30. DOI: 10.6133/apjcn.2015.24.s1.05. Retrieved July 9, 2021 from http://apjcn.nhri.org.tw/server/APJCN/24%20Suppl%201//S26.pdf
  8. Caramia G. Il burro amore mio gioia, amarezza e riabilitazione: non solo colesterolo e acidi grassi saturi [“Butter, my love” joy, sorrow and rehabilitation: not simply cholesterol and saturated fatty acids]. Pediatr Med Chir. 2014 Mar-Apr;36(2):65-73. Italian. doi: 10.4081/pmc.2014.12. Retrieved July 9, 2021 from https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25004639/
  9. Liu, Q., Rossouw, J. E., Roberts, M. B., Liu, S., Johnson, K. C., Shikany, J. M., Manson, J. E., Tinker, L. F., & Eaton, C. B. (2017). Theoretical Effects of Substituting Butter with Margarine on Risk of Cardiovascular Disease. Epidemiology (Cambridge, Mass.), 28(1), 145–156. DOI: 10.1097/EDE.0000000000000557. Retrieved July 9, 2021 from https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27648593/
  10. Lichtenstein AH, Jauhiainen M, McGladdery S, Ausman LM, Jalbert SM, Vilella-Bach M, Ehnholm C, Frohlich J, Schaefer EJ. (2001). Impact of hydrogenated fat on high density lipoprotein subfractions and metabolism. J Lipid Res, 42(4):597-604. Retrieved July 9, 2021 from https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11290832/
  11. Oteng AB, Kersten S. (2020). Mechanisms of Action of trans Fatty Acids. Adv Nutr, 11(3):697-708. doi: 10.1093/advances/nmz125. Retrieved July 9, 2021 from https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31782488/
  12. Artificial trans fats banned in U.S. Harvard School of Public Health. Retrieved July 9, 2021 from https://www.hsph.harvard.edu/news/hsph-in-the-news/us-bans-artificial-trans-fats/#:~:text=It’s%20official%3A%20Artificial%20trans%20fats,deadline%20of%20June%2018%2C%202018.
  13. Butter. FoodKeeper. Retrieved July 9, 2021 from https://www.foodsafety.gov/keep-food-safe/foodkeeper-app
  14. Uauy, R., Dangour, A. D. (2009). Fat and fatty acid requirements and recommendations for infants of 0-2 years and children of 2-18 years. Annals of nutrition & metabolism, 55(1-3), 76–96. DOI:10.1159/000228997. Retrieved May 26, 2021 from: https://www.karger.com/Article/Abstract/228997
  15. Dietary Guidelines for Americans, 2020-2025. (n.d.) Retrieved July 9, 2021 from https://www.dietaryguidelines.gov/sites/default/files/2020-12/Dietary_Guidelines_for_Americans_2020-2025.pdf
  16. Astrup A, Magkos F, Bier DM, Brenna JT, de Oliveira Otto MC, Hill JO, King JC, Mente A, Ordovas JM, Volek JS, Yusuf S, Krauss RM. (2020). Saturated Fats and Health: A Reassessment and Proposal for Food-Based Recommendations: JACC State-of-the-Art Review. J Am Coll Cardiol. 76(7):844-857. doi: 10.1016/j.jacc.2020.05.077. Retrieved July 9, 2021.
  17. Schwarzenberg SJ, Georgieff MK; COMMITTEE ON NUTRITION. (2018). Advocacy for Improving Nutrition in the First 1000 Days to Support Childhood Development and Adult Health. Pediatrics, 141(2):e20173716. doi: 10.1542/peds.2017-3716. Retrieved July 9, 2021.
  18. Rosales, F. J., Reznick, J. S., & Zeisel, S. H. (2009). Understanding the role of nutrition in the brain and behavioral development of toddlers and preschool children: identifying and addressing methodological barriers. Nutritional neuroscience, 12(5), 190–202. DOI: 10.1179/147683009X423454. Retrieved July 9, 2021.
  19. Hussain, G., Wang, J., Rasul, A., Anwar, H., Imran, A., Qasim, M., Zafar, S., Kamran, S., Razzaq, A., Aziz, N., Ahmad, W., Shabbir, A., Iqbal, J., Baig, S. M., & Sun, T. (2019). Role of cholesterol and sphingolipids in brain development and neurological diseases. Lipids in health and disease, 18(1), 26. DOI: 10.1186/s12944-019-0965-z. Retrieved July 9, 2021.
  20. Ransom J, Morgan PJ, McCaffery PJ, Stoney PN. (2014). The rhythm of retinoids in the brain. J Neurochem, 129(3):366-76. doi: 10.1111/jnc.12620. Retrieved July 9, 2021.
  21. Brossaud, J., Pallet, V., & Corcuff, J. B. (2017). Vitamin A, endocrine tissues and hormones: interplay and interactions. Endocrine connections, 6(7), R121–R130. DOI: 10.1530/EC-17-0101. Retrieved July 9, 2021.
  22. Shearer KD, Stoney PN, Morgan PJ, McCaffery PJ. (2012). A vitamin for the brain. Trends Neurosci, 35(12):733-41. doi: 10.1016/j.tins.2012.08.005. Retrieved July 9, 2021.
  23. Schmid, A., & Walther, B. (2013). Natural vitamin D content in animal products. Advances in nutrition (Bethesda, Md.), 4(4), 453–462. DOI: 10.3945/an.113.003780. Retrieved July 9, 2021.
  24. Rosales, F. J., Reznick, J. S., & Zeisel, S. H. (2009). Understanding the role of nutrition in the brain and behavioral development of toddlers and preschool children: identifying and addressing methodological barriers. Nutritional neuroscience, 12(5), 190–202. DOI: 10.1179/147683009X423454. Retrieved July 9, 2021.
  25. Hadley KB, Ryan AS, Forsyth S, Gautier S, Salem N Jr. (2016). The Essentiality of Arachidonic Acid in Infant Development. Nutrients, 8(4):216. DOI: 10.3390/nu8040216. Retrieved July 9, 2021.
  26. Warren, C.M., Jhaveri, S., Warrier, M.R., Smith, B., Gupta, R.S. (2013). The epidemiology of milk allergy in US children. Annals of Allergy, Asthma, and Immunolology, 110(5),370-374. DOI:10.1016/j.anai.2013.02.016. Retrieved May 26, 2021 from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23622009/
  27. El-Agamy, Elsayed. (2007). The challenge of cow milk protein allergy. Small Ruminant Research, 68(1-2), 64-72. DOI:10.1016/j.smallrumres.2006.09.016. Retrieved May 26, 2021 from: https://www.researchgate.net/publication/228907776_The_challenge_of_cow_milk_protein_allergy
  28. Mukkada, V. (2019). GI Kids : Cow’s Milk Protein Allergy. North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN). Retrieved May 26, 2021 from: https://gikids.org/digestive-topics/cows-milk-protein-allergy/
  29. Wood, R.A., Sicherer, S.H., Vickery, B.P., Jones, S.M., Liu, A.H., et al. (2013). The natural history of milk allergy in an observational cohort. Journal of Allergy Clinical Immunolology, 131(3),805-812. DOI:10.1016/j.jaci.2012.10.060. Retrieved May 26, 2021 from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23273958/
  30. Dekker, P., Koenders, D., Bruins, M. J. (2019). Lactose-Free Dairy Products: Market Developments, Production, Nutrition and Health Benefits. Nutrients, 11(3), 551. DOI: 10.3390/nu11030551. Retrieved August 17, 2020 from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6471712/
Return to Blog