Leche de Coco [Español]

An opened can of coconut milk before being prepared for babies starting solids

¿Cuándo pueden consumir leche de coco los(as) bebés?

Si bien la leche de coco puede ser un excelente ingrediente para cocinar alimentos para bebés desde los 6 meses de edad, es mejor esperar hasta después del primer cumpleaños del bebé para servirla como bebida para que no sustituya la valiosa nutrición de la leche humana/materna o la fórmula infantil. Si quieres una comparación detallada de las leches de origen vegetal y otras alternativas a la leche, consulta nuestra página de preguntas frecuentes sobre la leche.

Origin de la leche de coco

El coco es una fruta que crece abundantemente en las palmeras de climas tropicales. Dentro de la cáscara dura hay dos alimentos que son nutritivos y básicos para diferentes culturas en todo el mundo: el agua refrescante y la carne blanca cremosa. Si bien es mejor esperar a servir agua de coco hasta después de los 12 meses de edad, la carne se puede comer fresca o procesada para hacer crema de coco, leche de coco, mantequilla de coco, yogur de coco y más. Sigue leyendo para obtener más información y consulta nuestra página sobre el coco para obtener información detallada acerca de cómo introducir la carne de coco fresca o seca y el aceite de coco.

Cooper, 8 meses, come gachas de amaranto cocida con leche de coco.
Kalani, 14 meses, bebe leche de coco por primera vez.
Mahalia, 16 meses, bebe leche de coco por primera vez.

¿Es saludable la leche de coco para los(as) bebés?

Sí, cuando se usa como un ingrediente en alimentos sólidos. Nunca sirvas leche de coco a un(a) bebé menor de 12 meses ya que puede desplazar la nutrición crítica de la leche humana/materna o la fórmula. La Academia Estadounidense de Pediatría advierte que los(as) bebés deben beber solo leche humana/materna o fórmula hasta el primer cumpleaños (y, opcionalmente, pequeñas cantidades de agua, después de los seis meses de edad).1

Nutricionalmente, la leche de coco tiene una buena cantidad de grasas saludables—algunas de las cuales son más fáciles de digerir y absorber que las grasas de los productos animales.2 3 Dicho esto, la nutrición varía mucho según la marca, así que lee atentamente las etiquetas. Por ejemplo, la leche de coco enlatada puede tener nutrientes muy diferentes que las leches de caja a base de coco que se usan como alternativas sin lácteos, las cuales a veces están endulzadas y/o fortificadas con vitaminas y minerales. Algunas leches son espesas, porque la carne se presiona una sola vez para extraer el líquido de la fruta, mientras que otras son ligeras, por que las prensan una segunda vez, lo cual da como resultado un líquido más ligero. Algunas contienen estabilizadores como goma de guar (un espesante hecho de frijoles) para ayudar a mantener la textura cremosa del líquido y otras marcas están endulzadas con azúcar para hacer alternativas de leche libre de lácteos y “crema de coco” condensada y endulzada —que son productos alimenticios muy diferentes a la leche y la crema de coco sin azúcar.

Para complicar las cosas, la leche de coco a menudo se envasa en recipientes forrados con bisfenol A (BPA), el cual los estudios científicos demuestran que puede alterar las funciones corporales de un(a) bebé.4 5 Elije latas y envases de plástico libres de BPA, indicado en sus etiquetas, y opta por productos sin azúcar y sin ingredientes agregados.

Si no estás familiarizado con las marcas, puede ser un juego de adivinanzas el saber qué esperar al abrir un contenedor porque no existen estándares globales para regular cómo se etiquetan los productos. Como siempre, lee todo el texto en la etiqueta, elije productos con la menor cantidad de ingredientes agregados y presta atención a las instrucciones de las recetas de preparación. Las recetas a menudo especifican una marca particular y/o el tipo de producto de coco, es decir, “leche de coco entera sin azúcar” o “leche de coco ligera” o “bebida de leche de coco sin azúcar”.

El yogur de coco es una alternativa popular que es libre de lácteos, pero tiende a ser bajo en proteína, lo que no es ideal para los(as) bebés. (El yogur a base de soya ofrece más proteína, solo asegura de comprar uno sin azúcar). Si el yogur de soya no es posible y quieres comprar yogur de coco, compra productos fortificados con calcio y vitamina D que no estén endulzados.

★Consejo: La crema y leche de coco en envases herméticos no abiertos tienen una vida útil bastante prolongada: dos años o más, según el producto. Una vez que el recipiente se ha abierto, guarda el producto (idealmente en un frasco de vidrio) en el refrigerador y usa en 4 días, si está enlatado, o 1 semana si está en caja. De otra manera, congélalo en un recipiente sellado hasta por 3 meses.

¿Es la leche de coco un peligro de ahogamiento para los(as) bebés?

No. La leche de coco no es un peligro de ahogamiento, aunque los niños(as) sí se pueden ahogar con líquidos. Como siempre, asegura de crear un ambiente seguro para comer, mantente a la distancia de tu mano del bebé durante las comidas, y verifica las sugerencias de porciones más apropiadas para la edad correspondiente.

Para obtener más información sobre el ahogamiento, visita nuestra sección sobre arcadas y ahogamiento y familiarizarte con la lista de peligros comunes de ahogamiento.

¿Es la leche de coco un alérgeno común?

Si, y no. Si bien el coco es técnicamente una fruta, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos lo clasifica como una nuez de árbol, lo cual significa que debe etiquetarse como alérgeno por ley, aunque la alergia al coco sea poco común.6 7 Sin embargo, los casos raros de existencia de alergia al coco se han asociado con reacciones graves.8 Como nota, el coco a menudo se conserva con sulfitos, los cuales pueden desencadenar una reacción con síntomas similares a la anafilaxia.9 10 Los(as) niños(as) con asma pueden ser más susceptibles a la sensibilidad a los sulfitos.11

Algunas organizaciones aconsejan que las personas con alergias a las nueces de árbol eviten el coco mientras que, al mismo tiempo, reconocen que la mayoría de las personas con alergias a las nueces de árbol pueden consumir coco de manera segura.12 En el pequeño número documentado de alergias al coco, la mayoría no han sido en personas alérgicas a las nueces de árbol.13

Como lo harías al presentar cualquier alimento nuevo, comienza ofreciendo una pequeña cantidad en las primeras ocasiones. Si no hay ninguna reacción adversa, aumenta gradualmente la cantidad durante las próximas comidas.

¿Como preparar la leche de coco de manera segura haciendo BLW?

Los/las bebés se desarrollan a su propio tiempo. Las siguientes sugerencias de preparación son solo con fines informativos y no Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

De 6 a 12 meses de edad:  No sirvas leche de coco como bebida antes de los 12 meses. En vez, usa leche de coco sin azúcar o crema de coco como ingrediente base para la avena, el arroz y otros cereales calientes, teniendo cuidado de mezclarlos bien hasta que queden suaves. También puedes intentar agregar un chorrito de leche de coco para suavizar las frutas y verduras trituradas y aumentar el contenido de grasa.

De 12 a 18 meses de edad: Puedes usar crema de coco sin azúcar y leche de coco cuando cocines. También puedes fomentar las habilidades de tomar en vaso abierto, sirviendo una pequeña cantidad de leche de coco sin azúcar. Si tienes ganas de un proyecto en la cocina, haz leche de coco fresca remojando hojuelas secas o carne rallada de coco en agua caliente y luego comprime la mezcla a través de un colador de malla fina para extraer la leche.

De 18 a 24 meses: ¡Hora de introducir licuados o batidos! Puedes usar crema o leche de coco sin azúcar generosamente en las recetas de batidos para aumentar la grasa. Continúa cocinando con leche o crema de coco sin endulzar cuando desees.

★Consejo: Las partes sólidas y líquidas a menudo se separan en las leches de coco enlatadas. Para mezclar, simplemente transfiere todo el contenido de la lata a una jarra de vidrio con tapa (por ejemplo, tipo Mason), cierra la tapa y agita vigorosamente. Usa la cantidad requerida en una receta, luego usa el frasco de vidrio como recipiente para almacenar la leche en el refrigerador.

Receta: Puré de verduras de raíz y coco

mashed veggies and coconut milk in a bowl

Rendimiento: 1 porción para niño(a)

Tiempo: 30 minutos

Ingredientes:

  • 1-2 remolachas medianas, plátanos machos, papas moradas, ñame o cualquier vegetal con almidón de tu elección.
  • 1/2 taza de leche o crema de coco entera, sin azúcar (de una lata libre de BPA)
  • 1 pizca de cilantro molido, jengibre o una especia de tu elección (opcional)
  • 1 mitad de limón (opcional)
  • Esta receta contiene coco, que es clasificado como alérgeno. No la sirvas a un(a) niño(a) hasta que el coco se haya introducido de manera segura en su dieta.

Instrucciones:

  1. Lava las verduras, luego pélalas y desecha la cáscara. Pica las verduras en trozos.
  • Coloca las verduras en una canasta vaporera. Agrega 1 taza de agua a la olla. Tápala y ponla a fuego alto.
  • Cocina al vapor hasta que los trozos de verdura estén blandos y se puedan perforar fácilmente con la punta de un cuchillo, entre 10 y 20 minutos dependiendo de su tamaño.
  • Transfiere las verduras al vapor a un tazón para mezclar. Agrega la leche o crema de coco y las especias y el jugo de limón si deseas agregar un sabor extra.
  • Tritura y remueve cuando la mezcla esté casi homogénea. Un poco de textura está bien siempre y cuando haya grumos. Agrega más leche de coco o crema si la mezcla es demasiado espesa. Deja que la mezcla se enfríe a temperatura ambiente antes de servir.

Para servir: Coloca ½ taza o más de puré de coco en un tazón para bebés. El tamaño de la porción es variable; deja que el apetito de tu bebé determine cuánto come. Mete una cuchara para bebés en el puré y anima al niño a que se alimente solo con las manos o con la cuchara. Para ayudar a el/la bebé a practicar el uso de utensilios precarga una cuchara y ofrécesela a el/la bebé.

Para almacenar: El puré de verduras de raíz y coco se puede guardar en el refrigerador en un recipiente hermético por hasta 3 días.

Maridajes de sabores: El coco tiene un sabor ligeramente terroso y dulce, con un aroma distintivo de fruta fresca, nueces tostadas y vainilla. El coco combina bien con otras frutas y verduras tropicales como el banano, la yuca, el mango, la papaya, el maracuyá, la piña y el plátano macho, pero sabe delicioso con productos de climas más fríos como la remolacha, el arándano, el repollo, la zanahoria, el melocotón, las frambuesas y las fresas. También funciona bien como potenciador del sabor para pollo, huevo, pescado, cerdo y otras proteínas comunes. Para que la cremosidad del coco sobresalga, sazona con: hierbas frescas como albahaca, eneldo, hierba limón, hojas de lima makrut y menta; cítricos como calamansi, limón o naranja; o especias secas como anís, cardamomo, canela, cilantro, comino, pimienta o cúrcuma.

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS 

V. Kalami, MNSP, RD

C. Aycinena M., MS RD

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT

J. H. Min, MSN, RN, CPNP-PC, PhD(c) 

S. Bajowala, MD, Alergista e Inmunóloga Certificada por la Junta de la FAAAAI (sección de alergias)

R. Ruiz, MD, pediatra general certificada por la junta y gastroenteróloga pediátrica

  1. American Academy of Pediatrics. Infant Food and Feeding. Retrieved December 21, 2020
  2. You, Y.Q., Ling, P.R., Qu, J. Z., Bistrian, B. R. (2008). Effects of medium-chain triglycerides, long-chain triglycerides, or 2-monododecanoin on fatty acid composition in the portal vein, intestinal lymph, and systemic circulation in rats. JPEN. Journal of parenteral and enteral nutrition, 32(2), 169–175. DOI:10.1177/0148607108314758. Retrieved December 21, 2020
  3. Amarasiri, W.A., Dissanayake, A.S. (2006). Coconut fats. Ceylon Medical Journal, 51(2):47-51. DOI:10.4038/cmj.v51i2.1351. Retrieved December 21, 2020
  4. Braun, J.M. (2017). Early-life exposure to EDCs: role in childhood obesity and neurodevelopment. Nature Reviews Endocrinology, 13(3):161-173. DOI:10.1038/nrendo.2016.186. Retrieved October 13, 2020
  5. Pjanic, M. (2017). The role of polycarbonate monomer bisphenol-A in insulin resistance. PeerJ, 13;5:e3809. DOI: 10.7717/peerj.3809. Retrieved January 5, 2021
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  7. Anagnostou, K. (2017). Coconut Allergy Revisited. Children (Basel, Switzerland), 4(10), 85. DOI:10.3390/children4100085. Retrieved December 21, 2020
  8. Anagnostou, Katherine. “Coconut Allergy Revisited.” Children (Basel, Switzerland) vol. 4,10 85. 29 Sep. 2017, doi:10.3390/children4100085
  9. Bold J. (2012). Considerations for the diagnosis and management of sulphite sensitivity. Gastroenterology and hepatology from bed to bench, 5(1), 3–6. Retrieved January 5, 2021
  10. Vally, H., Misso, N.L. (2012). Adverse reactions to the sulphite additives. Gastroenterology and hepatology from bed to bench, 5(1), 16–23. Retrieved January 5, 2021
  11. Vally, H., Misso, N.L. (2012). Adverse reactions to the sulphite additives. Gastroenterology and hepatology from bed to bench, 5(1), 16–23. Retrieved January 5, 2021
  12. Food Allergy Research & Education. Tree Nut Allergy. Retrieved December 22, 2020
  13. Food Allergy Research & Education. Tree Nut Allergy. Retrieved December 22, 2020
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