Coco [Español]

a whole coconut before being prepared for babies starting solids

¿Cuándo pueden los(as) bebés comer coco?

El coco se puede introducir tan pronto como el/la bebé esté listo para comer sólidos, que generalmente es alrededor de los 6 meses de edad. Aunque el coco es botánicamente una fruta (una drupa, para ser precisos), la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos lo clasifica como una nuez de árbol, lo cual significa que se considera un alérgeno por ley, aunque la alergia al coco es poco común.1 2

¿De donde vienen los cocos?

El coco probablemente se originó en los trópicos de Asia y se extendió por todo el mundo con la colonización y el comercio. Se le llama ‘el árbol de la vida’ porque toda la planta puede ser utilizada por los humanos, quienes convierten las palmas de coco y su fruto en fibra, medicina, instrumentos musicales, refugio y, claro, lo comen como alimento. El coco es rico en sabor y lleno de nutrientes, así que funciona bien en platillos dulces y salados por igual, y su uso en la cocina es muy amplio y variado. Los cocos se pueden disfrutar en varias etapas de madurez, desde los cocos jóvenes y verdes hasta los cocos marrones más viejos, y cada etapa se puede usar de manera diferente en la cocina. Los cocos también se procesan en muchas otras formas, desde aceite de coco hasta harina y azúcar. Consulta nuestra página sobre la leche de coco para obtener más información sobre los productos lácteos alternativos hechos al presionar la pulpa de la fruta.

Beth, 6 meses, mastica una semilla de mango cubierta en coco rallado.
Amelia, 9 meses, come mango cubierto en coco rallado.
Julian, 13 meses toma agua de coco por primera vez. Agua de coco se puede introducir despues de los 12 meses.

¿Es saludable el coco para los(as) bebés?

Si. El contenido de nutrientes varía según el tipo de coco – carne fresca, seca o coco procesado en leche, yogur, aceite, mantequilla, harina, azúcar y más—pero la mayoría de estos productos de coco contienen grasas saludables para nutrir el cerebro del bebé y ayudar al desarrollo del sistema nervioso. Las grasas saludables también proporcionan energía fácilmente disponible para las células del bebé en crecimiento, y algunas son más fáciles de digerir y absorber que las grasas de productos animales.3 4 Además, la carne de coco contiene mucha fibra para cultivar un intestino sano y otros nutrientes esenciales que ayudan al bebé a prosperar, como el cobre, el hierro, el manganeso, el selenio, el zinc y la vitamina B6.

Consejo: Los cocos enteros con cáscara se pueden almacenar en el mostrador por hasta una semana o en el refrigerador por hasta tres semanas. Una vez que se abre y se le quita la cáscara, guarda la carne en el refrigerador y utilízala en una semana.

¿Pueden los(as) bebés beber leche de coco?

Después de los 12 meses de edad, sí. Si bien la leche de coco puede ser un excelente ingrediente para cocinar alimentos para bebés, espera hasta después del primer cumpleaños de el/la bebé para servirla por sí sola como bebida. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los(as) bebés solo beban leche materna o fórmula hasta el primer cumpleaños (así como también pequeñas cantidades de agua después de los seis meses de edad).5 6 Para una comparación detallada de las leches de origen vegetal y las alternativas a la leche, consulta nuestra página de preguntas frecuentes sobre la leche.

¿Pueden los(as) bebés consumir agua de coco?

Solo después de los 12 meses de edad. La Academia Estadounidense de Pediatría advierte que, antes de los 12 meses, los(as) bebés deben beber solo leche materna o fórmula (así como también pequeñas cantidades de agua después de los seis meses de edad).7 Si bien un pequeño sorbo no le va a hacer mal, es mejor esperar hasta después del primer cumpleaños del bebé para servirla regularmente. Cuando sirvas agua de coco de supermercado, asegúrate de leer la etiqueta de ingredientes y opta por productos sin azúcar agregada.

¿Es el aceite de coco saludable para los bebés?

Sí, pero revisa las etiquetas nutricionales antes de comprar productos de coco. A menudo estos contienen aditivos y conservantes y se envasan en recipientes forrados con bisfenol A (BPA), que puede alterar las funciones corporales de los bebés, según demuestran los estudios científicos.8 9 Elige latas y envases de plástico libres de BPA, indicado en su etiquetado—y opta por productos sin azúcar y sin ingredientes agregados.

Finalmente, al comprar aceite de coco, elige marcas de aceite virgen o extra virgen en lugar de refinado, ya que el aceite refinado se procesa y trata con productos químicos para eliminar el aroma—un proceso que agrega sustancias potencialmente cancerígenas y elimina muchos de los beneficios antioxidantes.10 11 12 13

¿Pueden los(as) bebés comer coco seco que tiene sulfitos?

Sí. Siempre que el/la niño(a) no tenga sensibilidad a los sulfitos, se puede ofrecer coco seco con conservantes y sulfitos añadidos con moderación. Los sulfitos están naturalmente presentes en ciertos alimentos y se pueden agregar a otros para ayudar a prevenir el oscurecimiento, disminuir el crecimiento de microbios y prolongar la vida útil de los alimentos.14 15 En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos generalmente reconoce que los sulfitos son seguros.16

Si sospechas que el/la bebé es sensible a los sulfitos o deseas evitarlos, simplemente busca una marca que no contenga sulfitos. En personas sensibles, el consumo de sulfitos puede causar una reacción similar a la alergia y provocar ataques de asma. Si te preocupan los sulfitos, evita ingredientes como el dióxido de azufre, el bisulfato de potasio, el metabisulfito de potasio, el bisulfito de sodio, el metabisulfito de sodio y el sulfito de sodio, entre otros.17

¿Es el coco un peligro de ahogamiento para los(as) bebés?

Sí, cuando la pulpa de coco madura se sirve en pedazos y cruda. La pulpa de coco joven es suave y maleable y no debe representar ningún riesgo inusual. El coco rallado y las hojuelas de coco no representan un peligro de ahogamiento y se pueden usar generosamente. Como siempre, asegúrate de crear un ambiente seguro para comer y mantente a la distancia de tu brazo del bebé durante las comidas. Para obtener más información sobre ahogamiento, visita nuestra sección sobre arcadas y ahogamiento y familiarizarte con la lista de peligros comunes de ahogamiento.

¿Es el coco un alérgeno común?

Si, y no. El coco, en realidad, es una fruta y no una nuez.18 Sin embargo, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos clasifica al coco como una nuez de árbol, lo cual significa que debe etiquetarse como alérgeno por ley, aunque la alergia al coco es poco común.19 20 De hecho, algunas organizaciones aconsejan evitar al coco a las personas con alergias a las nueces de árbol mientras que, al mismo tiempo, reconocen que la mayoría de las personas con alergias a las nueces de árbol pueden consumirlo de manera segura.21 En el pequeño número documentado de alergias al coco, la mayoría no han sido en personas alérgicas a las nueces de árbol.22 Sin embargo, los casos raros de existencia de alergia al coco se han asociado con reacciones graves.23

El coco seco se conserva comúnmente con sulfitos. Si bien los sulfitos no son un alérgeno común, ciertas personas, particularmente aquellas con asma, pueden tener reacciones similares a las alergias a los sulfitos agregados.24 Si los sulfitos son una preocupación, evita ingredientes como dióxido de azufre, bisulfato de potasio, metabisulfito de potasio, bisulfito de sodio, bisulfito de sodio, metabisulfito y sulfito de sodio, entre otros.25

Como lo harías al presentar cualquier alimento nuevo, comienza ofreciendo una pequeña cantidad en las primeras ocasiones. Si no hay ninguna reacción adversa, aumente gradualmente la cantidad durante las próximas comidas.

¿Como se prepara el coco para bebés que se autoalimentan o hacen BLW?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

De 6 a 12 meses de edad: La carne blanda de coco tierno o el coco seco finamente rallado (también llamado coco desecado) se puede mezclar con cereales calientes y otros alimentos blandos. El aceite de coco y la leche o crema de coco sin azúcar funcionan bien como base para la avena, el arroz y los cereales calientes. Evita las hojuelas grandes de coco (a veces llamadas “trozos de coco”) a esta edad, ya que pueden ser filosas y difíciles de tragar.

De 12 a 18 meses de edad: Continúa mezclando la carne blanda de cocos tiernos o coco seco finamente rallado en la comida del niño y usa aceite de coco y leche o crema de coco sin azúcar generosamente en tu cocina. Si te sientes aventurero(a) y estás preparado(a) para el desafío, rompe un coco joven entero y ofrece pequeñas tiras de carne blanda al niño(a). También puedes comenzar a introducir leche y/o agua de coco en pequeñas cantidades, tal vez diluida con agua pura o filtrada, para así fomentar el desarrollo de las habilidades para beber.

De 18 a 24 meses de edad: Intenta servir un poco de agua de coco diluida o leche de coco para que el/la niño(a) la aprenda a beber de un vaso. Anima a el/la niño(a) a que espolvoree coco finamente rallado en la comida ofreciéndole una cucharada pequeña a un lado a la hora de comer. Si tienes acceso a cocos tiernos frescos, invita al niño a que trate de usar una cuchara para sacar la pulpa blanda de una mitad del coco entero. Y, por supuesto, continúa cocinando con coco para agregar muchas grasas saludables a la comida del bebé. También puedes intentar servir yogur de coco sin azúcar, una deliciosa alternativa al yogur a base de lácteos.

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¿Cuáles son ideas de recetas para cocinar con coco?

El coco tiene un sabor suave y ligeramente dulce que funciona bien en una variedad de platos en todo el mundo. El coco aparece en las gachas de maíz canjica en Brasil, el guiso lleno de aceite vegetal en Granada, el pudín cremoso de haupia en Hawái, las bolas dulces de ondeh-ondeh en Indonesia, la matata salada con mariscos y maní en Mozambique, los postres tecnicolor halo-halo en Filipinas, arroz con coco especiado llamado kiribath en Sri Lanka, y muchos platos más queridos. La carne de los cocos jóvenes y verdes es tan suave que se puede hacer puré y agregar a cereales calientes y platos de granos. La pulpa ligeramente más firme de los cocos más viejos se ralla deliciosamente y se usa como recubrimiento para pescado, pollo, tofu, se agrega a las granolas y se incorpora a productos horneados como galletas, pasteles y panes rápidos.

★Consejo: El coco finamente rallado puede agregar textura a los bocados resbaladizos como el aguacate y las rodajas de mango. Si te preocupa que los trozos de coco rallado estén demasiado grandes, pulverízalos en un procesador de alimentos, molinillo o mortero para lograr una textura más fina.

Receta: Lanzas de mango y papaya con coco

slices of peeled mango and papaya rolled in coconut flakes

Rendimiento: 1 porción para niños(as)

Tiempo: 10 minutos

Ingredientes

  • 1 mango
  • 1 papaya
  • 2 cucharaditas de hojuelas de coco desecadas sin azúcar
  • 1 limón

Esta receta contiene coco, que se clasifica como nuez de árbol, un alérgeno común. No la sirvas a un(a) niño(a) hasta después de que el coco se haya introducido de manera segura.

Instrucciones:

  1. Lava y seca la fruta.
  2. Prepara el mango. Primero, corta una rodaja delgada en la punta donde se une al tallo para crear una superficie plana para que la fruta se asiente en posición vertical sobre una tabla de cortar. Pela y desecha la piel. Luego, corta la fruta a lo un lado de la semilla y luego a lo largo del otro lado. Guarda una de las mitades y la semilla con pulpa en el refrigerador para una comida futura.
  3. Prepara la papaya. Corta y desecha ambas puntas de la fruta (extremos del tallo y flor). Corta a lo largo y separa las mitades. Pela y desecha la piel de una mitad, luego saca y desecha o conserva las semillas. Guarda la otra mitad en el refrigerador para una comida futura.
  4. Corta la fruta en lanzas. Salpícalas con el jugo de limón si deseas agregar más sabor, luego cúbrelas con las hojuelas de coco.
  5. Sírvelas en un plato y anima al bebé a que se alimente por si mismo tratando de levantar las lanzas. Si tiene problemas para recoger la comida, intenta pasar una lanza verticalmente en el aire para que el/la bebé la agarre.

Almacenamiento: El mango cortado se mantiene en un recipiente hermético por hasta 1 semana. La papaya cortada se conserva por menos tiempo, hasta 3 días, cuando está bien envuelta y en el refrigerador.

Maridajes de sabores: El coco es ligeramente terroso y dulce con un aroma distintivo de fruta fresca, nueces tostadas y vainilla. El coco combina bien con otras frutas y verduras tropicales como banano, yuca, mango, papaya, maracuyá, piña y plátano macho, pero sabe delicioso con productos de climas más fríos como la remolacha, arándano azul, repollo, zanahoria, durazno, frambuesa y fresa. También funciona bien como potenciador del sabor para el pollo, el huevo, el pescado, el cerdo y otras proteínas abundantes. Resalta la cremosidad del coco al sazonar con: hierbas frescas como la menta, hierba limón, hojas de lima makrut; cítricos como calamansi, limón o naranja; o especias secas como anís, cardamomo, canela, cilantro, comino, pimienta o cúrcuma.

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS 

C. Aycinena MS, RD

V. Kalami, MNSP, RD

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT

S. Bajowala, MD, Alergista e Inmunóloga Certificada por la Junta de la FAAAAI (sección de alergias)

R. Ruiz, MD, Pediatra general certificada por la junta y gastroenteróloga pediátrica

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