Sardinas [Español]

an open tin of sardines before being prepared for babies starting solids

¿Cuándo pueden comer sardinas las/los bebés?

Las sardinas se pueden introducir a la dieta del bebé tan pronto como esté listo para comer sólidos, que es generalmente alrededor de los 6 meses de edad. Las sardinas don una de nuestras comidas favoritas para las/los bebés, ya que son bajas en mercurio, altas en ácidos grasos omega y una fantástica alternativa al atún enlatado.

Guía Recomendada: Mejor y Peor Pescado para Bebés.

¿Qué son las sardinas y dónde viven?

Las sardinas son pequeños peces forrajeros que son una fuente vital de alimento para los seres humanos y las criaturas oceánicas por igual. Llevan el nombre de la isla italiana de Cerdeña (Sardinia), donde los pececillos de plata alguna vez fueron abundantes. Sin embargo estos peces no son nativos de Italia. El nombre “sardina” describe colectivamente múltiples especies de pequeños peces forrajeros que viven en bancos en aguas costeras y profundas de los océanos del mundo. ¿Has oído hablar del brisling, arenque (clupea), iwashi, kipper, pilchard (alosa sapidissima), sábalo o espadín? Cada uno tiene atributos únicos, pero todos son comercializados como “sardinas” alrededor del mundo.

Amelia, 9 meses, come sardinas deshuesadas.
Max, 11 meses, come sardinas enlatadas con mayonesa.

¿Son las sardinas saludables para las/los bebés?

Si. Las sardinas son un excelente alimento para las/los bebés. Estos pequeños peces oleosos son una de las principales fuentes marinas de ácidos grasos omega-3, incluido el DHA para alimentar la salud cardiovascular, el desarrollo del sistema nervioso central, el crecimiento celular y una vista saludable. También están repletas de proteínas, todos los aminoácidos esenciales y vitamina B12 para una tener una sangre sana y fomentar el neurodesarrollo, así como otras vitaminas B para la producción de energía. Las sardinas se encuentran entre las pocas fuentes de alimentos naturales de vitamina D, que las/los bebés y niños/niñas necesitan para desarrollar huesos sanos. Este pequeño pescado incluso ofrece vitamina E para proteger las células, selenio para la función inmune, hierro para la sangre sana y calcio para huesos fuertes.

Las sardinas califican como “mejor opción” en nuestra guía de Mejor y Peor Pescado para Bebés, en parte porque son más bajas en mercurio que muchas otras especies de peces.1 Una regla general es que cuanto más grande es el animal marino, mayor es la concentración de mercurio en su cuerpo. Por ejemplo, el atún es un pez grande y típicamente alto en mercurio.2 Las sardinas en conserva son una alternativa fantástica al atún en bolsas o latas.

Las sardinas a veces se venden frescas en los mostradores de pescado, pero más comúnmente se encuentran enlatadas. Algunas latas pueden estar etiquetadas como “sardinas deshuesadas”, lo que significa que los huesos primarios de los peces se han eliminado. Los huesos restantes son pequeños y ablandados por el proceso de enlatado, lo que los hace comestibles para las/los bebés. Algunas sardinas se envasan en salmuera o adobo que contienen mucho sodio o azúcar. Por ello asegúrate de leer las letras pequeñas en la etiqueta antes de comprar sardinas enlatadas, y espera a servir regularmente sardinas ahumadas hasta que el niño sea mayor.3

★Consejo: Al comprar sardinas enlatadas, busca opciones ” bajas en sodio” o “sin sal añadida” en recipientes libres de BPA. Entre las marcas económicas se incluyen: Connétable, Crown Prince, Rey Oscar, Reese, Season Brand, y Wild Planet. Ten en cuenta que las sardinas Wild Planet todavía tienen la columna vertebral (que se puede quitar fácilmente; ve nuestro video mas adelante para saber cómo prepararlas).

¿Son las sardinas un peligro común de ahogamiento?

No. Las sardinas no son un peligro común de ahogamiento, pero las espinas de pescado sí. La mayoría de los huesos de la sardina, el arenque y otros peces pequeños son tan pequeños que es imposible para los pescaderos sacarlos del pescado fresco o congelado antes de la venta. El proceso de enlatado ablanda los huesos, haciéndolos comestibles y seguros para que las/los bebés y niños/niñas pequeños coman.4 Con huesos o sin huesos, asegúrate de crear un ambiente de alimentación seguro y de siempre quedarte cerca del bebé a la hora de comer, porque, en teoría, un individuo podría ahogarse con cualquier alimento. 

¿Son las sardinas un alérgeno común?

Si. Los peces, como las sardinas, son un alérgeno alimentario común.5 Si bien se estima que en todo el mundo solo el 0.2 por ciento de las personas son alérgicas al pescado, la prevalencia de las alergias al pescado en los niños varía enormemente.6 7 Desafortunadamente, la mayoría de las personas que son alérgicas al pescado no la superan con el tiempo.8 Alrededor del 40 por ciento de las personas con alergias al pescado no experimentan su primera reacción alérgica hasta la edad adulta.9

Algunas personas con alergia al pescado pueden reaccionar al inhalar proteínas en el aire que se dispersan al cocinar pescado.10 11 Si este es el caso con tu bebé, es posible que desees evitar cocinar pescado en el hogar cuando el bebé esté presente.

Debido a los riesgos de contaminación cruzada o por errores en el etiquetado, los alergólogos a menudo recomiendan que las personas alérgicas a una especie de pescado eviten todos los pescados, independientemente del etiquetado. Esta es una recomendación individualizada, así que asegúrate de confirmar con tu alergólogo antes de ofrecer otros peces si el/la bebé es alérgico/alérgica a las sardinas.

Si tienes antecedentes familiares de alergias a los mariscos o sospecha que el/la bebé puede ser alérgico al pescado, consulta a un alergólogo antes de introducir sardinas a su dieta. Al igual que con todos los alérgenos comunes, comienza la introducción a las sardinas ofreciendo una cantidad pequeña y observa detenidamente al bebé mientras come. Si no hay reacción adversa, aumenta gradualmente la cantidad servida en las comidas futuras.

¿Cómo se preparan las sardinas para bebés haciendo BLW?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

6 a 12 meses de edad: Ofrece filetes de sardina enteros, cocidos y sin huesos, o sardinas enlatadas enteras. Las sardinas enlatadas o envasadas se pueden enjuagar bajo el agua para eliminar el exceso de sodio. Además, se pueden ofrecer con la piel y los huesos aún intactos, ya que ambos se hacen suaves y comestibles por el proceso de enlatado. Puedes ofrecer el filete solo como bocado o puedes servirlo triturado y mezclado con alimentos blandos, como verduras cocidas, cereales o yogur para que el/la bebé agarre.

12 a 24 meses de edad: A medida que el/la bebé desarrolla el agarre de la pinza (donde se encuentran el pulgar y el dedo índice), intenta ofrecer el filete de sardina en pedazos pequeños para que el niño/niña intente recogerlo. También puedes mezclar los pedazos con granos cocidos, pastas o verduras; untar o servir los pedazos en tostadas con mantequilla o mezclarlos con una cucharada de mayonesa, tahini o yogur para fomentar la práctica de recoger con la mano o con cubiertos. Si eres fan de los sabores salados por la mañana, el pescado pequeño oleoso como las sardinas y el arenque son excelentes adiciones a la rutina de la mañana. Mezcla pedazos pequeños de sardina en recetas de huevo, gachas, arroz o puré de aguacate en pan tostado.

> > Obtén una lista de alimentos ricos en nutrientes que el bebé necesita con nuestra Hoja de referencia de nutrientes.

Receta: Sardina en dos maneras

sardine paste spread on thin crackers on a countertop
  • Rendimiento: ½ taza (100 gramos)
  • Tiempo: 5 minutos
  • Edad: 6 meses o más

Ingredientes:

  • 3 onzas (85 gramos) de sardinas deshuesadas (idealmente de una lata etiquetada como “sin sal añadida” y “libre de BPA”)
  • 1 cucharada (18 gramos) de yogur entero estilo griego sin azúcar o mayonesa vegana
  • 1 pizca de paprika (opcional)
  • 1 ramita de perejil fresco (opcional)
  • 1 bizcocho para la dentición, galleta de arroz delgada o rebanada de pan

Esta receta contiene alérgenos comunes: lácteos (yogur), pescado (sardina) y trigo (pan). Solo sírvela a un niño/niña después de que estos alérgenos se hayan introducido de forma segura a la dieta.

Instrucciones:

  1. Enjuaga los filetes con agua fría para eliminar el exceso de sodio. Sécalos.
  2. Aunque los huesos delgados de sardina enlatada son lo suficientemente suaves para que las/los bebés y los niños/niñas pequeños los coman, extrae los huesos visibles si así lo deseas. ¡Es más fácil hacerlo con pinzas!
  3. Reserva 1 filete para servir como bocado. Coloca los filetes restantes en un procesador de alimentos pequeño junto con el yogur y la paprika si la estás usando.
  4. Lava y pica el perejil y luego agrégalo al procesador de alimentos. ¡También puedes incluir los tallos!
  5. Licúa todo hasta que quede suave. Saca una cucharada o dos de la mezcla para la comida del niño/niña. El tamaño exacto de la porción es variable. Deja que el apetito del niño/niña determine cuánto come. Guarda el resto en un recipiente hermético en la nevera para una comida futura.
  6. Unta la sardina mezclada en: bizcochos para la dentición para los bebés mas pequeños, galletas de arroz inflado para niños y niñas pequeños o pan tostado para niños/niñas mayores.
  7. Sirve el filete de sardina y la sardina mezclada en el bizcocho de dentición, galleta de arroz inflado, o pan como bocado. Deja que el niño/niña se alimente por sí mismo, tratando de recoger la comida con las manos. Si necesitas ayuda, puedes pasar el bizcocho de dentición o la galleta de arroz en el aire para que el niño/niña la agarre.

Para almacenar: Las sardinas enlatadas, una vez abiertas, no duran mucho en la nevera, tal vez un día. Y por desgracia, el congelador tampoco funciona. Guarda las sobras de sardina en un recipiente hermético en el refrigerador y sácalas para comer como refrigerio después de que el/la bebé se vaya a dormir.

Maridajes de sabor:

La sardina es un pescado oleoso que sabe delicioso por sí solo o compensado por sabores ácidos, cremosos o dulces que se realzan con hierbas y especias. Trata de servir el pescado en conserva con frutas y verduras como manzana, alcachofa, remolacha, zanahoria, apio, limón, cebolla, o camote. También puedes mezclar la sardina con puré de tomate para hacer una salsa de pasta, tahini de sésamo para servir junto con pepino, o queso de cabra para untar sobre el pan. ¡Sazona con tus hierbas y especias favoritas para que pongas tu propio sabor en este pequeño pez amado! 

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS 

V. Kalami, MNSP, RD, CSP

A. Derma Salazar, MS, CCC-SLP/L

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Rappaport, OTR/L, MS, SCFES, IBCLC

K. Grenawitzke, OTD, OTR/L, SCFES, IBCLC, CNT

S. Bajowala, MD, Alergista e Inmunóloga Certificada por la Junta de la FAAAAI (sección de alergias)

R. Ruiz, MD, FAAP. Pediatra general certificada por la junta y gastroenteróloga pediátrica

  1. United States Food and Drug Administration. (2017, Oct. 25). Mercury levels in commercial fish and shellfish (1990-2012). Retrieved February 2, 2020.
  2. United States Food and Drug Administration. (2017, Oct. 25). Mercury levels in commercial fish and shellfish (1990-2012). Retrieved February 2, 2020.
  3. Sampaio, G.R., Guizellini, G.M., da Silva, S.A., de Almeida, A.P., Pinaffi-Langley, A., et al. (2021). Polycyclic Aromatic Hydrocarbons in Foods: Biological Effects, Legislation, Occurrence, Analytical Methods, and Strategies to Reduce Their Formation. International journal of molecular sciences, 22(11), 6010. DOI:10.3390/ijms22116010. Retrieved July 22, 2021.
  4. Okada, M., Moschino, T., Kato, T. (1988). Bone softening: a practical way to utilize small fish. Marine Fisheries Review, 50, 1-7. Retrieved July 19, 2021.
  5. Food Allergy Research & Education. Fish allergy. Retrieved January 27, 2020.
  6. Tong WS, Yuen AW, Wai CY, Leung NY, Chu KH, Leung PS. Diagnosis of fish and shellfish allergies. J Asthma Allergy. 2018;11:247-60.
  7. Tsabouri, S., Triga, M., Makris, M., Kalogeromitros, D., Church, M. K., & Priftis, K. N. (2012). Fish and shellfish allergy in children: Review of a persistent food allergy. Pediatric Allergy and Immunology, 23(7), 608–615. doi:10.1111/j.1399-3038.2012.01275.x.
  8. Food Allergy and Anaphylaxis Connection Team. Food Allergy & Anaphylaxis – Fish. Retrieved January 6, 2020.
  9. Food Allergy Research & Education. Fish Allergy. Retrieved September 1, 2020.
  10. Crespo J.F., Pascual C., Vallecillo A., Esteban M.M. (1995). Sensitization to inhalant allergens in children diagnosed with food hypersensitivityAllergy Proc, 16:89–92. DOI: 10.2500/108854195778771381. Retrieved October 8, 2021.
  11. James J.M., Crespo J.F. (2007). Allergic reactions to foods by inhalationCurr. Allergy Asthma Rep, 7:167–174. DOI: 10.1007/s11882-007-0017-z. Retrieved October 8, 2021.
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