Espinaca [Español]

a pile of raw spinach leaves before being prepared for babies starting solid food

¿Cuándo pueden comer espinaca los bebés?

La espinaca se puede comenzar a ofrecer tan pronto como bebe esté listo para comer sólidos, que generalmente es alrededor de 6 meses de edad.

Origen de la espinaca

La espinaca se originó en Asia occidental. Hoy en día hay muchas variedades relacionadas con dos tipos principales: espinaca de saboya (savoy), con hojas arrugadas y rizadas, y espinaca de hoja plana con hojas lisas que pueden ser redondas, ovaladas o en forma de corazón. También hay diferentes especies de verduras de hojas verdes comestibles que comúnmente se llaman “espinacas” en inglés y se preparan como alimento de una manera similar. Estas hojas verdes incluyen la vigorosa hoja de vid llamada pui en la India, la mostaza espinaca verde komatsuna en Japón, la planta acuática kangkong en Filipinas, las plantas tapizantes rizadas sambu o sissoo en Brasil, variedades de amaranto como efo tete en Nigeria y morogo en Sudáfrica, y muchas más.

Juliet Rose, de 7 meses, come un omelet de espinaca cortado en tiras.
Hawii, de 8 meses, prueba la espinaca con ajo por primera vez.
Max, de 14 meses, come un omelet de espinaca y queso.

¿Es la espinaca saludable para los bebés?

Sí – aunque no es el superalimento rico en hierro que los comercializadores afirmaron anteriormente.1 Si bien, es cierto que la espinaca fresca contiene algo de hierro, la cantidad de hierro no es tan alta como se pensaba y la presencia de oxalatos en las hojas verdes puede disminuir la capacidad del cuerpo para absorber estos minerales. Cocinar espinacas y comer las hojas verdes junto con alimentos con vitamina C ayuda al cuerpo a absorber más hierro.2

El superpoder menos conocido de la espinaca es su increíble concentración de vitamina K y de compuestos vegetales beneficiosos llamados polifenoles. Juntos, estos nutrientes promueven la salud de los huesos, la sangre y la función celular.3 La hoja verde también contiene una buena cantidad de vitaminas B para alimentar el crecimiento del bebé y antioxidantes de origen vegetal llamados carotenoides que apoyan el desarrollo de la visión del bebé. Una vez que hayas introducido las espinacas, ¡mantente consistente con ellas! Cuanto más se exponga un niño a los vegetales y al verde en su comida, más probable es que los coma más adelante.4 5

Es posible que hayas escuchado que las espinacas contienen nitratos, o compuestos vegetales naturales que pueden afectar negativamente los niveles de oxígeno en la sangre cuando se consumen en gran exceso.6 Primero, ten en cuenta que los beneficios de comer verduras a menudo superan los riesgos de cualquier exposición a nitratos de las verduras.7 8 Segundo, los bebés con problemas de salud o que son menores de 3 meses de edad son los más susceptibles a los efectos de los nitratos.9 Organizaciones como la Academia Americana de Pediatría y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria generalmente no ven los nitratos en las verduras como una preocupación para la mayoría de los niños sanos.10 11

Para reducir la exposición al nitrato, evita el consumo de agua de pozo no analizada y ten cuidado con los purés.12 13 Cuando sea posible, evita los purés caseros hechos con vegetales con alto contenido de nitrato que se almacenen durante más de 24 horas. También evita los purés comerciales que no se consuman dentro de las 24 horas posteriores a la apertura.14 Las verduras con alto contenido de nitrato incluyen rúcula, remolacha, zanahoria, lechuga, espinaca y calabaza, entre otras.15

★Consejo: Las espinacas se pueden comprar frescas, congeladas o conservadas en latas. Cuando cocines espinacas frescas para bebés y niños pequeños, lávalas primero. Las espinacas y otras verduras de hoja verde son tratadas a menudo con pesticidas y pueden ser un alimento de mayor riesgo para transmitir infecciones por E. coli. Lavar la espinaca ayuda a minimizar la exposición a ambos problemas.16 17 18 19

¿Es la espinaca un peligro de ahogamiento para bebés?

No. La espinaca no es un peligro de ahogamiento, aunque, en teoría, un individuo puede ahogarse con cualquier alimento. Pedazos de espinaca cruda o cocida pueden pegarse a la lengua del bebé, causando algunas arcadas inofensivas. Además, las hojas enteras de espinacas crudas pueden ser especialmente difíciles de masticar y tragar de manera segura. Para minimizar el riesgo, corta finamente las espinacas crudas y cocidas.

Como siempre, asegúrate de crear un ambiente de alimentación seguro y mantente al alcance del bebé a la hora de comer. Para obtener más información sobre ahogamiento, visita nuestras secciones sobre arcadas y ahogamiento y familiarízate con la lista de peligros comunes de ahogamiento.

¿Es la espinaca un alérgeno común?

No. Las alergias a la espinaca son raras, pero se han reportado.20 Las personas que son alérgicas al látex pueden ser alérgicas a la espinaca o experimentar el Síndrome de Alergia Oral (también conocido como alergia al polen-alimento).21 22 El Síndrome de Alergia Oral típicamente resulta en picazón, hormigueo o ardor en la boca por un corto periodo y es poco probable que resulte en una reacción peligrosa. Como la espinaca es naturalmente alta en histamina, algunas personas que son sensibles a la histamina pueden experimentar síntomas idénticos a una reacción alérgica después de la ingestión de grandes cantidades de espinaca.

Como lo harías al introducir cualquier alimento nuevo, comienza ofreciendo una pequeña cantidad durante las primeras porciones. Si no hay reacción adversa, aumenta gradualmente la cantidad servida en las comidas futuras.

¿Cómo preparar espinaca para un bebé haciendo BLW?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia. Tu hijo(a) es un(a) individuo(a) único(a) y puede tener necesidades o consideraciones más allá de las prácticas comúnmente aceptadas. Para determinar las recomendaciones de tamaño y forma de los alimentos, nosotros(as) utilizamos la mejor información científica disponible acerca del desarrollo motor grueso, fino y oral para minimizar el riesgo de ahogamiento. Las sugerencias de preparación que ofrecemos son solo para fines informativos y no reemplazan el consejo individual y específico de tu medico(a) pediátrico(a) o profesional de la salud o proveedor para niños(as). Es imposible eliminar por completo el riesgo de que un(a) bebé o un(a) niño(a) se ahogue con cualquier líquido, puré o alimento. Recomendamos que sigas todos los protocolos de seguridad que sugerimos para así crear un entorno de alimentación seguro y que tomes decisiones informadas para tu hijo(a) con respecto a sus necesidades específicas. Nunca ignores el consejo médico profesional ni te demores en buscarlo debido a algo que hayas leído o visto aquí.

De 6 a 12 meses: Lava, cocina y pica las espinacas. Luego combina las verduras con alimentos blandos que sean fáciles de recoger para el bebé, como las gachas de granos, puré de verduras o yogur. También puedes mezclar las espinacas cocidas y picadas en platos de huevos cocidos como la frittata. O sirve las espinacas cocidas y picadas por sí solas con un pequeño chorrito de aceite y jugo de cítricos, cuya vitamina C ayuda al cuerpo del bebé a absorber el hierro vegetal de las espinacas. Los tallos de las espinacas son comestibles y no representan ningún riesgo inusual, aunque muchos bebés los escupirán hasta que aprendan a molerlos con los molares. Las fases quisquillosas de los niños pequeños pueden aparecer tan pronto como a los 12 meses y las verduras verdes a menudo son un objetivo de rechazo. Por ello rociar una cucharadita de hojas verdes crudas finamente picadas, como espinacas, en arroz, pasta o cualquier otro plato puede ayudar a mantener este alimento y el color verde en la dieta del bebé en esta fase y el resto de la infancia.

De 12 a 24 meses: Después de los 12 meses de edad, los niños pequeños a menudo comienzan a rechazar las vegetales y verduras, por lo que deben mantener su exposición a la hora de comer. Cuanto más se exponga un niño a los vegetales y al verde en su comida, más probable es que los coma más adelante. Continúa ofreciendo espinacas cocidas y picadas por sí solas. Añade espinacas cocidas y picadas en platos de huevo y alimentos que se pueden recoger. También crea oportunidades sin presionar, para que los niños mayores experimenten la espinaca sin tener que saborearla. Por ejemplo, invita al niño a ayudarlo a lavar las verduras crudas o descongelar las verduras congeladas presionando los botones de un microondas o abriendo el paquete en una cesta de vapor. Puedes comenzar a ofrecer al niño espinacas crudas como en una ensalada a medida que sus habilidades de masticación se vuelven más coordinadas y ganes confianza en su capacidad de masticar y tragar, así como masticar y escupir alimentos si no son seguros de tragar (por lo general, más cerca de los 24 meses). Espera que, probablemente, al principio, mastiquen y escupan antes de comenzar a masticar y tragar. Modelar y entrenar cómo tomar bocados y masticar completamente un alimento como la espinaca cruda puede ayudar mucho al niño a aprender a comer este alimento.

>> Para una referencia rápida a los nutrientes clave que los bebés necesitan, echa un vistazo a nuestra Hoja de Referencia de Nutrientes para Bebés.

Receta: Frittata de Espinacas y Queso de Cabra

strips of spinach and goat cheese omelet

Rendimiento: 1 taza (225 gramos)

Tiempo de cocción: 30 minutos

Edad: 6 meses o más

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 2 ½ tazas de espinacas frescas (75 gramos) o ¼ taza (75 gramos) de congeladas
  • ½ cebolla pequeña (60 gramos)
  • 1 cucharada (14 gramos) de aceite de oliva
  • 1 onza (28 gramos) de queso de cabra pasteurizado fresco (opcional)

Esta receta contiene alérgenos comunes: lácteos (queso de cabra) y huevo. Solo sirve esta receta a un niño después de que estos alérgenos se hayan introducido de forma segura.

Instrucciones:

  1. Bate los huevos para combinar. Reserva.
  2. Lava y seca las espinacas. Pica gruesamente las verduras y reserva. Los tallos se pueden picar y servir junto con las verduras. Pero si lo deseas, corta y desecha los tallos, o resérvalos para otro uso.
  3. Pela y pica la cebolla. Reserva.
  4. Calienta el aceite en una sartén pequeño a fuego medio. Cuando brille, agrega la cebolla y revuelve para recubrir de aceite. Cocina hasta que la cebolla esté suave y translúcida, en aproximadamente 5 minutos.
  5. Agrega las espinacas al sartén y tápalo durante 1 minuto para ayudar a cocer estas hojas verdes al vapor. Destapa y revuelve para combinar las verduras con la cebolla y el aceite. Cocina hasta que las espinacas se hayan deslucido por completo.
  6. Vierte los huevos batidos en el sartén y revuelve para combinar con las espinacas y las cebollas. Baja el fuego, cubre y cocina hasta que los huevos estén firmes y los bordes hayan comenzado a enrollarse, en aproximadamente 5 minutos.
  7. Destapa y coloca el queso de cabra encima de la frittata. Cubre y cocina hasta que el interior de la frittata esté completamente cocido, en aproximadamente 3 minutos más. Retire la frittata del sartén.
  8. Corta la frittata en tiras de aproximadamente el ancho de dos dedos adultos presionados juntos. Enfría a temperatura ambiente.
  9. Ofrece algunas tiras de frittata al niño y deja que se alimente con las manos. El tamaño exacto de la porción es variable. Deja que el apetito del niño determine cuánto se come. Si el niño tiene problemas para recoger las tiras de frittata, pásale una en el aire para que la agarre.

Para almacenar: La frittata sobrante se guarda en un recipiente hermético en la nevera durante 4 días o en el congelador durante 2 meses.

Maridajes de sabor: La espinaca tiene un sabor herbáceo y pastoral que combina bien con muchos alimentos. Pruébala con comidas cremosas, como aguacate, congee (gachas de arroz), huevo, queso mozzarella, polenta (sémola de maíz), puré de papa, o queso ricotta. Mezcla con nueces de sabor terroso como almendra, avellanas, o nuez. Combínala con alimentos ricos en umami como cebolla caramelizada, seta, o tomates asados. Úsala para alegrar carnes abundantes como pollo, cordero, o cerdo, o legumbres como alubia carilla, garbanzo, o lentejas. O equilibra su sabor ligeramente amargo sirviendo espinacas junto con frutas agridulces y verduras como pimiento, nectarinas, melocotón, ciruela, o fresa. Como siempre, una pizca de especias como el comino, ajo, o jengibre y una pizca de jugo de limón, lima, naranja, o tu cítrico favorito hace bien para alegrar el sabor!

Revisado por:

J. Truppi, MSN, CNS 

V. Kalami, MNSP, RD

C. Aycinena, MS, RD

A. Derma, MS, CCC-SLP/L

K. Tatiana Maldonado, MS, CCC-SLP, CBIS, CLEC

K. Rappaport, OTR/L, MS, SCFES, IBCLC

S. Bajowala, MD, Alergista e Inmunóloga Certificada por la Junta de la FAAAAI (sección de alergias)

R. Ruiz, MD, FAAP, Pediatra general certificada por la Junta y Gastroenteróloga pediátrica

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