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Fresa

Fruta

Edad sugerida
6 months
Rico en hierro
No
Alérgeno común
No
A pile of pA pile of strawberries before they have been prepared for a baby starting solid foods
Escrito por

¿Cuándo pueden comer fresas los bebés?

Las fresas se pueden introducir tan pronto como el/la bebé esté listo para comer sólidos, lo que generalmente ocurre alrededor de los 6 meses de edad. Ten en cuenta que las fresas varían en tamaño y no todas las fresas son apropiadas para los(as) bebés, así que lee atentamente la sección en cómo servir fresas basada en la edad del bebé.

Las fresas crecen en las regiones templadas de todo el mundo. Los seres humanos han estado recolectando fresas salvajes y aprendiendo a cultivar la fruta desde hace siglos. Hay muchas variedades para probar, algunas del tamaño de una uña, otras del tamaño de la mano; algunas rojas o rosadas, otras moradas o blancas; algunas deliciosamente dulces, otras agrias como la piña. De la delicada fresa alpina a la fuerte Fragaria Chandler, hay muchas variedades para explorar.

¿Cómo ofrecer las fresas a los bebés?

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y las sugerencias que ofrecemos sobre cómo cortar o preparar determinados alimentos son generalizaciones para una amplia audiencia.

6 a 8 meses de edad:

Si la fresa es muy grande y está madura (blanda), ofrécele una fresa entera al bebé (desecha el tallo), solo si te sientes cómodo(a). Aunque no es necesario, puedes cortar la punta de la fresa para reducir un poco más el riesgo. Si la fresa entera puede caber en la boca del niño(a), es demasiada pequeña y debe triturarse o cocinarse. Para verificar si la fresa está lo suficientemente blanda, presiona la fresa entre los dedos y asegura de que ceda con presión minima. Si hay que presionar fuerte para que ceda, es demasiado firme. Del mismo modo, si la fresa se reduce a un tamaño que te hace sentir incómodo(a), retira la fresa y reemplázala con una nueva fresa grande. Si las fresas son pequeñas, tritura o cocina la fruta antes de servirla. Para ayudar al bebé a consumir más fresas trituradas, agrega la fruta al yogur o cereal tibio. 

9 meses +:

A esta edad puedes empezar a ofrecer rodajas finas de fresa. Ten en cuenta que las rebanadas cortadas finas como papel probablemente serán difíciles de agarrar para los bebés y pueden adherirse a la lengua o al paladar de tu bebé, lo que podría causar algo de arcadas.

12 meses +:

Continúa ofreciendo rodajas finas de fresas, y cuando sientas que el/la niño(a) pequeño(a) este listo(a), sube de tamaño y ofrece fresas grandes enteras o en cuartos. Cuanto más madura y suave sea la baya, menor será el riesgo de ahogamiento.

Videos

Ronan, 7 meses, mastica una fresa grande y suave.
Maya, 9 meses, come fresas en rodajas.
Callie, 17 meses, come fresas.

¿Son las fresas un peligro de ahogamiento para los bebés?

Sí. Las fresas son un peligro potencial de ahogamiento, especialmente cuando la fruta es firme, redonda o pequeña. Para reducir el riesgo, primero elige fresas que estén suaves y maduras, y prepara y sirve las fresas de forma apropiada de acuerdo a la edad de tu bebé, como se describe en la sección Cómo servir. Como siempre, asegúrate de crear un ambiente seguro para comer, y mantén a tu bebé cerca durante las comidas.

Conoce los signos de ahogamiento y familiarízate con el protocolo de primeros auxilios en caso de ahogamiento con nuestras guías gratuitas de rescate para bebés y niños pequeños.

¿Es la fresa un alérgeno común?

No. La fresa no se considera un alérgeno común, aunque se han identificado proteínas alergénicas en la fresa.[1]  Curiosamente, las proteínas de la fresa que causan reacciones alérgicas tienen menos probabilidades de encontrarse en las fresas blancas.

Lo que es más común que las alergias, es una reacción inofensiva en la piel alrededor de la boca debido a la acidez de la fruta. Aunque no es una reacción alérgica, las fresas y otras frutas ácidas también pueden causar o empeorar la irritación del pañal cuando se consumen en exceso. Si esto ocurre, aplica una crema o pomada para crear una barrera espesa en el área del pañal y limita el contacto prolongado con un pañal mojado/sucio.

Las personas con Síndrome de Alergia Oral (también conocido como síndrome de alergia alimentaria al polen), particularmente aquellas que son alérgicas al polen de abedul, pueden ser sensibles a las fresas. El síndrome de alergia oral generalmente causa picazón leve y temporal, hormigueo o ardor en la boca, que generalmente se resuelve por sí solo.[2] [3] Cocinar la fruta puede minimizar la reacción. [4]

La fresa es parte de la familia de las Rosaceae, y los individuos que son sensibles a otras plantas de esta familia (como las almendras, las manzanas y las ciruelas) pueden tener una experiencia similar con las fresas.[5]

Como harías al introducir cualquier alimento nuevo, comienza con una pequeña cantidad al principio y sigue el ritmo de tu bebé.

¿Son las fresas saludables para los bebés?

Sí. Las fresas proporcionan carbohidratos, fibra y agua, además de folato, magnesio, potasio y vitaminas B6, C y K. Estos nutrientes ayudan a darle energía al bebé para que se mueva y explore, apoyan el desarrollo de su microbioma intestinal y mantienen su hidratación. También favorecen el desarrollo cerebral, el equilibrio de electrolitos, los procesos metabólicos, la salud de la piel, la absorción de hierro, la función inmunológica y la coagulación de la sangre. Además, las fresas son ricas en polifenoles, compuestos vegetales con propiedades antioxidantes que benefician la salud general del bebé.[6]

¿Por qué las fresas a veces son muy ácidas y otras veces muy dulces?

El sabor depende de la variedad de fresa: algunos tipos son más ácidos, mientras que otros son más dulces. El sabor también depende de cómo se cultivó y cosechó la fruta.

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Material de referencia

Cabrera-Freitag, P., Bermejo Becerro, A., Abreu Ramírez, M. G., Álvarez-Perea, A., Infante Herrero, S., et al. (2020). Allergy to Strawberry in Children From the Mediterranean Area: Is It Really Allergy? Journal of investigational allergology & clinical immunology, 30(4), 283–285. DOI:10.18176/jiaci.0491. Retrieved May 25, 2021.
Muluk, N.B., Cingi, C. (2018). Oral allergy syndrome. American journal of rhinology & allergy, 32(1), 27–30. DOI: 10.2500/ajra.2018.32.4489. Retrieved August 14, 2020.
Worm, M., Jappe, U., Kleine-Tebbe, J., Schäfer, C., Reese, I., et al. (2014). Food allergies resulting from immunological cross-reactivity with inhalant allergens: Guidelines from the German Society for Allergology and Clinical Immunology (DGAKI), the German Dermatology Society (DDG), the Association of German Allergologists (AeDA) and the Society for Pediatric Allergology and Environmental Medicine (GPA). Allergo journal international, 23(1), 1–16. DOI:10.1007/s40629-014-0004-6. Retrieved May 25, 2021.
4. Patient Education: Oral Allergy Syndrome (Beyond the Basics)

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