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Qué hacer si mi hijo(a) no come vegetales

You can't make a toddler eat vegetables, but you can invite them to explore. Here are feeding therapist–backed, no-pressure ways to help your child taste and eventually enjoy them.

Actualizado 27 jul 202612 min de lectura
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Puntos clave

You can't make a toddler eat vegetables, but you can invite them to explore

Pressure, bribing, and tricks tend to backfire in the long-term. The goal is to help your toddler feel safe and curious enough to examine, touch, and eventually taste veggies in their own time.

Take the power out of it

The more it matters to you that your toddler eats their vegetables, the more powerful their refusal becomes. Staying calm and low-key and treating veggies as no big deal makes it far more likely your child will come around over time.

There are many ways to help a toddler explore vegetables

Cooking together, veggies-and-dip snacks, and playful curiosity all build familiarity without the pressure to eat. Each small, no-stakes encounter is a step toward tasting, and eventually enjoying, vegetables.

Los/las niño(a)s pequeño(a)s a menudo tienen una relación ambivalente con las verduras. Es un problema común que enfrentan mucho(a)s padres/madres. Entonces, ¿qué debes hacer cuando un(a) niño(a) pequeño(a) no se come sus verduras?

Explorar lleva a comer

No hay manera de forzar que un(a) niño(a) coma verduras, pero podemos fomentar la exploración. En lugar de consumir la comida de inmediato, queremos que el/la niño(a) decida explorar las verduras y eventualmente probarlas. Con el tiempo, decidirá si le gustan o no. Considera las siguientes estrategias para ayudar a el/la niño(a) a animarse a explorar y probar los alimentos.

El entorno

El entorno de la alimentación prepara el escenario y la situación para que el/la niño(a) esté dispuesto(a) a explorar, probar y, finalmente, a comer los alimentos que no le gustan. En todas las estrategias a continuación, mantén la calma y la confianza y evita presionar.

Quítale el poder: Cuanto más lo quieras, más poder le das al rechazo vegetal. Imagínate por un momento que hay un pastel en el plato y que el/la niño(a) optó por el arroz y el pollo en su lugar. Tu sabes que eventualmente elegirá el pastel, se dará cuenta de que es delicioso y probablemente incluirá el pastel a su lista de alimentos aceptados y disfrutados. Canaliza esa misma vibra para las verduras: en realidad no importa si el/la niño(a) come las verduras o no, en algún momento decidirá comerlas porque son deliciosas y familiares.

Fabrica el ambiente. Es más probable que los/las niño(a)s exploren y prueben algo nuevo cuando están tranquilos, regulados y se sienten seguro(a)s. Prepara la escena con música suave, luces tenues y una mesa o un espacio para comer despejado. Recuerda modelar una conducta tranquila también.

Modela y da el ejemplo. Los/las niño(a)s a menudo bajan la guardia cuando ven a los padres o cuidadores haciendo algo. Come con el/la niño(a) y déjalo que te observe comer los mismos alimentos que tu quieres que él o ella coma.

Genera curiosidad

Los/las niño(a)s pequeño(a)s son naturalmente curioso(a)s acerca del mundo que los rodea, pero a menudo esa curiosidad natural se suprime en la mesa. Las tonterías, las preguntas y la participación pueden revivir esta curiosidad y alentar a un(a) niño(a) a interesarse por las verduras.

  • Preguntas u observaciones divertidas y ocurrentes. Es más probable que los/las niño(a)s prueben algo nuevo y lo disfruten cuando se divierten, hacen bromas y aprovechan su curiosidad inherente y su deseo de aprender. Atrae su divertida curiosidad con preguntas como:

    • “Mis árboles de brócoli son de diferentes tamaños. ¿Tienes un árbol de brócoli gigante?

    • Toma dos piezas de brócoli de tu plato y di algo como: “¡Mira! ¡Este árbol de brócoli es un árbol del tamaño de una mamá y este es su bebé! ¿Tienes un árbol abuelo?

    • Con alimentos como el puré de papas, intenta algo como: “Tocaste las papas. Yo también voy a tocar mi puré. ¡Ups! Ahora mi dedo tiene un sombrero de papa”. Pon diferentes alimentos juntos y di algo como, “Mis árboles de brócoli están parados en mi puré de papas. ¿Qué hay de los tuyos?"

  • Completar una tarea. Involucra el deseo natural de los/las niño(a)s de aprender con una tarea cómo agregar el queso o la mantequilla a la comida. Di: “¡Ahh, olvidé agregarle queso al brócoli! ¿Puedes espolvorear un poco de este queso allí? o “Aquí hay un poco de mantequilla, por favor mézclala con las papas”.

Más allá de la mesa

Debido a que hay cierta vacilación natural en los niños pequeños relacionada a los alimentos nuevos o vegetales en la mesa, ofrece oportunidades de exploración fuera de la mesa para aumentar la disposición de los niños pequeños a tocar y explorar los vegetales.

  • Cocinar juntos. Cocina y prepara una comida juntos, lo que le permite al(a) niño(a) a explorar y tocar las verduras sin la presión o la expectativa de comerlas. Haz que el/la niño(a) ayude a lavar y preparar las verduras. Dales el trabajo de enjuagar o secar. Pídeles que corten las hojas de la col rizada, rompan tallos de espárragos, trituren papas o mezclen verduras, con aceite y condimentos. Pon música, quédate cerca del/de la niño(a) y diviértanse. Mientras el/la niño(a) ayuda, de vez en cuando escoge un bocado y pruébalo para que él o ella vea esta acción como una opción. No le pidas que pruebe la comida, pero ten en cuenta que si te ve hacerlo, podría unirse.

  • Snack de verduras y dip. Ofrece verduras fuera de la mesa cuando la presión para comer sea muy baja. Sirve un plato de merienda vegetariano en los momentos clave del día, alrededor de las 3 a 4 p.m. es un buen momento cuando la mayoría de los niños pequeños buscan una merienda. Incluye un aderezo como el humus, el aderezo ranch, la mantequilla de maní o incluso la salsa de chocolate o ketchup. Muéstrale al niño cómo remojar las verduras. Es posible que simplemente jueguen, está bien. No hay necesidad de ofrecer esto diariamente; de vez en cuando es genial.

Estas estrategias no harán que un(a) niño(a) coma verduras y es probable que no cambien su comportamiento alimentario de un día para otro. Sin embargo, con el tiempo, se volverán cada vez menos escépticos de las verduras y más curiosos por examinarlas. Examinar o explorar es la clave: mientras examinan la comida, la mayoría de los niños eventualmente decidirán probarla de poco en poco.  Cada pequeña probada es un paso más cerca de degustar, comer y disfrutar las verduras.

¿Estás en medio de una etapa de alimentación quisquillosa con tu hijo(a)? Consulta nuestro seminario web sobre cómo revertir la alimentación quisquillosa.

Preguntas frecuentes

Adding pureed or finely chopped vegetables to foods your toddler enjoys is a fine way to boost nutrition, but it works best when it's done openly rather than trying to “hide” the veggies. If the only vegetables your child eats are ones they don't know are there, they never get the chance to learn that vegetables are safe, familiar, and worth trying. So blend spinach into the pasta sauce if you like, for example, but also keep serving recognizable vegetables on their own alongside it. The ultimate goal is to teach the child comfort and familiarity with vegetables, not to trick them into eating them.

It can be way more times than you’d expect, unfortunately. It can take ten, fifteen, or even more exposures before a toddler is willing to actually taste a new vegetable. But remember that each time you serve it calmly and without pressure, you're making progress, even when it goes untouched. So keep preparing vegetables that you love, share them with your toddler, focus on enjoying your own meal and let repeated, low-key exposure do its work.

Yes, this is very common and generally isn’t a cause for concern. Fruits and vegetables offer many of the same nutrients, so a toddler who eats plenty of a wide variety of fruits is still getting many of the vitamins, fiber, and antioxidants they need. Keep offering vegetables in ways that you and the rest of the family love to eat them, and know that many toddlers who love fruit gradually warm up to vegetables over time. If your child only eats fruit, and even the fruits they’re willing to eat are pretty limited or infrequent and you feel concerned, it’s always a good idea to check in with their pediatrician.

It depends. Most toddlers meet their nutritional needs through a varied diet, even a lopsided-looking one, especially if they're eating some fruit, grains, proteins, and dairy. Vegetables aren't the only source of the nutrients they provide, so a child is likely still getting the fiber, vitamins, and fluids they need from grains, fruits, and water. If you're worried about your child's overall intake or growth, talk with your pediatrician or a pediatric dietitian, who can tell you whether a supplement makes sense rather than guessing.

For most toddlers, refusing to eat vegetables is a normal phase that eases with time, patience, and repeated low-pressure exposure. Many vegetables have savory or bitter flavors that can take time for kids to learn to love and challenging textures that can take practice for them to master. It's worth checking in with your pediatrician, though, if your child's eating is very restricted overall (only a small handful of accepted foods across all food groups); if they gag, retch, or vomit at the sight, smell, or texture of many foods; if they're steadily dropping foods without adding new ones back; or if you're concerned about their growth or energy. In those cases, a pediatrician or feeding therapist can help rule out an underlying feeding or sensory issue. Learn more about picky eating.