Los niños pequeños y el miedo a los alimentos nuevos

a toddler sees parent holding up a piece of pineapple and holds up her hands, looking worried

Lo creas o no, es posible que tu bebé pronto tenga miedo de probar la leche con chocolate.

Una de las razones por las que los/las padres/madres se apresuran a introducir una gran cantidad de alimentos antes del primer cumpleaños de el/la bebé, es porque después de los 12 meses de edad, el miedo a los nuevos alimentos se vuelve más fuerte. Si tu bebé no se ha familiarizado con un determinado alimento para entonces, puede ser mucho más difícil convencerlo(a).

Esto se debe a que, entre los 12 y los 18 meses, mucho(a)s niño(a)s pequeño(a)s pasan de una fase de intenso interés y exploración (¡me pregunto a qué sabe el zapato de papá!) a una nueva fase de neofobia alimentaria (miedo a los alimentos nuevos).

Algunos antropólogos creen que la neofobia alimentaria se incorporó a nuestro ADN por medio de la evolución. Sugieren que la neofobia habría sido una respuesta protectora en la historia de la humanidad, ya que haría que un(a) niño(a) fuera menos propenso(a) a llevarse objetos venenosos a la boca si se alejaba de su cuidador(a).

De cualquier manera, puede ser una etapa difícil. ¡Tenías un(a) bebé que comía casi cualquier cosa, y ahora tienes un(a) niño(a) pequeño(a) que es escéptico(a) de todo!

Peor aún, no son solo los alimentos nuevos los que se rechazan durante esta fase. Si tu niño(a) pequeño(a) se da cuenta de que puede rechazar un alimento y obtener algo diferente de ti, puede volverse un juego (en el mejor de los casos) y convertirse en alimentación quisquillosa (en el peor de los casos).

El rechazo de alimentos durante esta etapa no es personal y no significa que a tu niño(a) pequeño(a) no le gusten las comidas que rechaza. Tampoco significa que tu niño(a) pequeño(a) no volverá a disfrutar de nuevos alimentos más adelante. Solo se necesita mucha más paciencia y cuidado en cómo servimos la comida y cómo respondemos al rechazo de la misma. 

Algunos consejos:

  • Ayuda a tu niño(a) pequeño(a) a ver que la comida es segura comiéndola frente a él/ella.
  • Piensa en la comida como una actividad. Ofrécele a tu hijo(a) un cuchillo entrenador para cortar su propia comida, ten una noche de “arma tu propio taco”, etc.
  • Ofrece comidas nuevas fuera de la mesa, en un lugar libre de presión (en la cocina al preparar la comida, hagan un picnic, etc.).
  • Emplea el uso de “chispas” (queso rallado, levadura nutricional, semillas de cáñamo, etc.) y salsas.
  • Por último, continúa sirviendo nuevos alimentos, incluso si crees que tu niño(a) pequeño(a) los rechazará. Tu hijo(a) no puede probar un alimento nuevo si no se lo sirves.

La neofobia alimentaria suele superarse alrededor de los 4 o 5 años. Si has sido constante con ofrecer una amplia variedad de alimentos y no reemplazarlos con otra cosa cuando tu niño(a) pequeño(a) se niega a comer, es probable que pase antes.

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