La acumulación de comida en la boca y por qué el/la bebé se sobrellena la boca con comida

A baby shovels food in their mouth when starting solids

Te sientas a comer con tu bebé y con amor colocas un plato digno de una foto en la mesa con dos o tres tipos diferentes de alimentos. Un segundo después, estás lanzando la cámara al aire, se te detiene el corazón y estás a punto de correr a ayudar a tu bebé porque se ha metido demasiada comida a la boca. Estás seguro(a) de que se va a ahogar.

O tal vez estás alistando a tu bebé para bañarlo(a) y notas que todavía tiene comida en la boca… de la cena, que fue hace 45 minutos. 

Si esto te suena familiar, ¡no estás solo(a)! Cuando los(as) bebés mantienen la comida en sus mejillas o se meten demasiada comida de una vez, eso se llama sobrellenar comida, empacar comida, o acumular. Entonces, ¿por qué los(as) bebés lo hacen y qué puedes hacer al respecto?

¿Qué es el sobrellenado?

Sobrellenar es exactamente lo que parece: tu bebé o niño(a) se lleva demasiada comida a la boca y eso interfiere con su capacidad para masticar y tragar con éxito.

¿Qué es la acumulación de comida?

La acumulación o empaque de comida es cuando tu hijo(a) mantiene comida en la boca durante un período prolongado de tiempo sin tragar. Por lo general, los(as) bebés y niños(as) se guardan la comida en uno de los siguientes lugares: 

  • En de las mejillas
  • En la parte delantera de la boca
  • Contra el paladar

¿Por qué los(as) bebés y niños(as) pequeños(as) se sobrellenan la boca?

Los(as) bebés se sobrellenan la boca por varias razones:

  • Todavía están aprendiendo cuánta comida es demasiada.
  • Les gusta jugar y probar los alimentos.
  • Simplemente no saben cómo tomarlo con calma… todavía. 

El sobrellenarse la boca de comida es común en la infancia e incluso en la niñez. Nuestros especialistas en alimentación nos informan que han observado el sobrellene de comida en bebés haciendo BLW entre los 6-12 meses, mientras que en los bebés no alimentados con el método BLW tiende a verse mas comúnmente entre los 9-18 meses. 

El sobrellenarse la boca de comida parece ser una fase por la que pasan la mayoría de los(as) bebés y ¡hay una buena razón para ello! Tu bebé está aprendiendo dónde está cada cosa dentro de su boca. Como no puede ver el interior de su boca, confía en la sensación del tacto y la retroalimentación de los músculos de la lengua, la mandíbula y las mejillas. Esto ayuda a crear lo que se conoce como un “mapa” de la boca. 

Imagina que estás masticando un bocado de omelet y de repente sientes un pequeño trozo de cáscara de huevo. En ese momento suceden varias cosas.

  1. Haces una pausa e inmediatamente “imaginas” dónde se encuentra la cáscara de huevo en tu boca.
  2. Filtras la comida en tu boca hasta que aíslas la pequeña cáscara de huevo. 
  3. Lo recoges y lo mueves hacia el frente de tu boca con la lengua. 
  4. Lo escupes.
  5. Procedes a terminar de masticar y tragar el bocado de omelet en tu boca. 

Este nivel de conciencia sensorial dentro de la boca toma años en perfeccionarse y es increíblemente importante para masticar y tragar con seguridad todas las texturas de los alimentos.

Entonces, ¿cómo construye tu bebé un mapa de la boca? Morder un trozo de comida que toca varios puntos de su boca a la vez (es decir, la lengua, las encías, el paladar y los labios) ayuda a el/la bebé a relacionar cada una de estas áreas entre sí. De hecho, cuanto más grande, más firme y cuánto mas sabor tenga el trozo de comida, aportará más información sensorial a el/la bebé. Entonces, cuando tu bebé se mete demasiada comida a la boca, tiende a tener una “imagen” muy clara de lo que está pasando dentro de su boca. Sí, puede ser aterrador y arriesgado, ¡pero tiene un propósito!

Julian, 10 meses, se mete un kiwi a la boca.

¿Qué debo hacer cuando mi bebé se sobrellena la boca de comida?

Hay dos elementos a considerar cuando el/la bebé se sobrellena la boca con comida: ayudar en el momento y ayudar a largo plazo. 

Cómo actuar en el momento cuando el/la bebé se sobrellena la boca: 

  1. Mantén la calma. Respira hondo y sé paciente. No quieres asustar a tu bebé y, aunque puede parecer una emergencia, no lo es. 
  2. Habla con tu bebé. Díle con calma: “Eso es demasiada comida en tu boca, escupamos”. 
  3. Entrénalo(a) para escupir. Anima a tu bebé a escupir la comida. De manera exagerada, escupe un poco de tu propia comida con la lengua y coloca tu mano frente a la boca de tu bebé, lista para atrapar su comida.
  4. Retira la comida de la bandeja. Asegúrate de que tu bebé no siga metiéndose más comida en la boca.
  5. Usa la gravedad si es necesario. Inclina a tu bebé hacia adelante suavemente para que la gravedad pueda ayudarle a escupir la comida. Si tu bebé se empuja hacia atrás, arrodíllate frente a él/ella para alentarlo(a) a mirar hacia abajo, lo que permite que la gravedad le ayude a escupir la comida. 
  6. No trates de barrer la comida con tus dedos o sacar la comida. Deja que tu bebé lo resuelva. Si el embutido se convierte en acumulación de comida (donde tu bebé no mueve la comida y la guarda en algún lugar de su boca), usa las estrategias que se describen a continuación para sacar la comida de la boca antes de levantarse de la mesa.
Julian, de 10 meses, se mete la mitad de un kiwi entero en la boca.

Cómo abordar el sobrellene de comida a largo plazo: 

Con todo lo relacionado con la alimentación, es importante pensar a largo plazo. El objetivo a largo plazo es criar a un comedor independiente, saludable, feliz y seguro(a).

  • Come con tu bebé. A los(as) bebés les encanta ver y aprender. Ayúdalo(a) a superar rápidamente la fase del embutido sentándose a comer juntos. ¡Observará y aprenderá de ti! 
  • Háblale a tu bebé. Cada vez que veas que tu bebé comienza a llenarse la boca demasiado, dile: “Parece que tienes mucha comida en la boca. Termina ese bocado primero. O: “Despacio, tienes demasiado en la boca”.
  • Deja que investigue. Una vez que tu bebé escupa la bola de comida, ¡no se la quites! Puede parecer asqueroso, pero ver, tocar e incluso dejar que tu bebé intente comerla nuevamente puede ser una experiencia de aprendizaje extremadamente valiosa. Puedes señalar la masa de comida y decir: “Mira, eso fue demasiado. Toma un bocado más pequeño.
  • ¡Ve a lo grande! Alrededor de los 9 a 12 meses de edad, es probable que tu bebé mastique mejor y sepa cómo escupir la comida, de ser necesario. Comienza a entrenarlo(a) para que muerda trozos grandes de alimentos. A los(as) bebés de alrededor de 9 a 12 meses les encanta recoger pequeños trozos de comida y practicar su agarre de pinza, pero cortar los alimentos en trozos pequeños en cada comida para bebés de 9 a 24 meses les niega la oportunidad de practicar la importante habilidad de morder bocados pequeños de un trozo grande de comida. Como siempre, muéstrale cómo se hace. Si tu bebé necesita apoyo, sostén alimentos más blandos en la parte delantera de la boca para que muerdan los dientes frontales, o enséñele a usar los molares con alimentos más resistentes, como la carne, donde aprenderá a morder, sostener y jalar. 

Puede ser tentador tratar de evitar el exceso de relleno poniendo solo un bocado a la vez en la bandeja de su bebé. Sin embargo, no recomendamos esto ya que el exceso de relleno tiene algunos beneficios y no es una solución a largo plazo. De todos modos, es probable que tu bebé pase por una fase de exceso de relleno una vez que deje de limitar la cantidad de comida en la bandeja. 

¿Por qué los bebés y los niños pequeños se guardan comida en las mejillas o en la boca?

Hay algunas razones por las que un(a) bebé o un niño(a) pequeño(a) puede guardarse o retener comida en la boca. La razón más común es simplemente la falta de conciencia sensorial y/o coordinación de la lengua para masticar y tragar completamente ciertos alimentos. En su lugar, mastican o chupan la comida y la guardan o retienen. 

Algunos(as) bebés pueden guardar comida por accidente, o la comida se mueve a un lugar en la boca donde el/la bebé no puede sacarla completamente. Otros(as) bebés tienen un propósito al retener comida: la retienen en el mismo lugar cada vez porque no sienten que pueden tragar con seguridad. 

Al igual que con el sobrellenado, la retención de comida comúnmente es completamente normal a medida que mapean y aprenden los límites y espacios de la boca. El guardar o retener comida debería disminuir a medida que tu bebé construye el “mapa” de su boca y desarrolle la coordinación de la lengua y la fuerza de la mandíbula para masticar y tragar los alimentos con éxito. Es muy posible ver este comportamiento más allá de los 12 meses, particularmente con texturas difíciles de masticar.

¿Es peligroso retener o guardar la comida?

Más o menos. Cada vez que la comida se guarda en la boca por un período prolongado de tiempo o la boca está tan llena de comida que no se puede masticar por completo, existe un mayor riesgo de ahogamiento. 

El sobrellenarse la boca puede parecer más peligroso y aterrador para un padre porque puedes verlo. La retención o guardado de comida puede parecer menos peligroso, posiblemente porque no es tan obvio y es más fácil de pasar por alto. Sin embargo, la retención de alimentos puede ser más preocupante que el sobrellenado. Cuanto más tiempo permanezca la comida en la boca de tu bebé, es más probable que tu bebé o niño se ocupe con algo más, posiblemente sin supervisión, y se olvide por completo de la comida, lo que representa un grave riesgo de ahogamiento. La retención o guardado de comida también conlleva un riesgo significativo de caries y decaimiento, ya que la comida se asienta durante un período prolongado en los dientes de tu hijo(a).

¿Qué debo hacer si mi bebé o niño(a) guarda o retiene la comida?

Si tu bebé o niño(a) pequeño(a) retiene comida y la guarda en sus mejillas como una ardilla, deberás abordar esto en el momento para lograr que saque la comida de la boca y ayudarle a romper el hábito con el tiempo. 

Cómo abordar la retención de alimentos en el momento:  

  1. Vigila a tu bebé de cerca. Si después de aproximadamente un minuto de masticar, no ha tragado, recuérdale a tu bebé que trague la comida. Puedes mostrarle tragando un poco de tu propia comida (o bebida) mientras te pasas la mano por los labios, a lo largo de la garganta y hacia el estómago. 
  2. Entrena a tu bebé. Si la demostración de tragar no funciona, dile a tu bebé: “Puedes escupirlo”, y muéstrale cómo se hace de manera exagerada. Escupe un poco de comida con la lengua mientras sostienes la mano frente a la boca de tu bebé para atrapar la comida. 
  3. Ofrece algo de tomar. Si modelar como hacerlo no funciona, ofrece un pequeño sorbo de agua, leche materna o fórmula. La intención es ayudar a “enjuagar” la comida y limpiar la boca. Lo ideal es ofrecer un vaso abierto en lugar de un vaso con popote. El vaso abierto permite que el líquido entre en la boca al frente para limpiar todas las áreas. Cuando bebemos con popote, el líquido entra en la boca más atrás y puede no alcanzar la comida si está asentada hacia el frente de la boca.[1]
  4. Retira la comida con cuidado. Como último recurso, si los pasos anteriores no funcionan, deberás ayudar a tu bebé a sacarse la comida de la boca. Esto debe hacerse con sumo cuidado, ya que cada vez que pones tus dedos o un objeto en la boca de tu bebé, aumentas el riesgo de empujar la comida hacia su garganta, lo que es un riesgo significativo de ahogamiento. Sin embargo, dejar comida en la boca de tu bebé después de comer, también aumenta el riesgo de ahogamiento. Puedes limpiar la comida con tu dedo o con un cepillo de dientes. De cualquier forma, primero necesitas saber dónde está la comida en la boca de tu bebé, así que trata de ver pidiéndole que abra la boca. Introduce los dedos con mucho cuidado en la boca de tu bebé por el costado (la parte interna de la mejilla), no por el centro de la boca, y saca la comida. 

Cómo hacer para romper o prevenir el hábito de la retención de comida:

  1. Crea conciencia sensorial. Deseas ayudar a tu bebé o niño(a) pequeño(a) a desarrollar la conciencia sensorial dentro de la boca, así como a desarrollar la coordinación de la lengua y la fuerza de la mandíbula para masticar los alimentos y moverlos hacia atrás para tragar. Esto viene con mucha práctica comiendo alimentos fáciles y difíciles de masticar. Los alimentos largos y resistentes en forma de palo son ideales para esto: 1) Costillas de res o cerdo con la mayor parte de la carne y todos los trozos de cartílago removidos; 2) semillas de mango con la mayor parte de la fruta cortada; 3) Maíz en mazorca con la mayoría de los granos cortados. Todos estos alimentos son extremadamente difíciles, si no imposibles de morder para un(a) bebé o niño(a) pequeño(a). Sin embargo, masticar o chupar estos alimentos fortalece y coordina los músculos de la mandíbula y la lengua de tu bebé, al mismo tiempo que proporciona mucha información sensorial para la mandíbula, las encías, la lengua y el paladar. ¡Esto ayuda a construir ese “mapa” mental de la boca! Tu bebé no obtendrá mucha nutrición de estos alimentos, así que considéralos ejercicios para la boca de su bebé. 
  2. Mantenlo sencillo. Cuando se trata de masticar y tragar alimentos, tu bebé puede retenerlos menos cuando son alimentos blandos y bien cocidos. Las texturas secas (como pan o pollo sin salsa) pueden ser más desafiantes. Evitar los alimentos secos durante algunas semanas puede ayudar a tu bebé a practicar la masticación y el movimiento de los alimentos para tragarlos, en lugar de desarrollar el hábito de guardar o retener los alimentos secos o difíciles de masticar. En unas pocas semanas, vuelve a intentarlo con alimentos más desafiantes. 
  3. ¡Aumenta el sabor! Ofrece alimentos con sabores ligeramente ácidos o agrios, como naranjas o limones, puré de moras, salsa marinara y yogur picante, a tu bebé. Estos tipos de alimentos “despiertan” los músculos de la boca y aumentan el flujo de saliva, lo que prepara a tu bebé para tragar.
  4. Asegúrate de cepillarle los dientes regularmente. Cepillar las encías, los dientes y la lengua de tu bebé dos veces al día también lo “despierta” y ayuda a “mapear” la boca.
  5. Habla con tu bebé. Comparte lo que ves: “Ese bocado es algo gomoso. Todavía hay comida en tu boca. Tienes que masticar un poco más y luego puedes tragar”. O, “Tienes que seguir masticando ese bocado y luego tragarlo”.

¿Cuándo debo buscar ayuda para la retención o el sobrellenado de comida? ¿Quién puede ayudarme con esto? 

Puede ser el momento de buscar apoyo si:

  • Regularmente encuentras comida en la boca de tu bebé o niño(a) pequeño(a) media hora o más después de las comidas.
  • Has probado las estrategias anteriores durante aproximadamente un mes y no ves ningún resultado.
  • Tu bebé se sobrellena la boca y retiene la comida en cada comida con todo tipo de alimentos. 

Discute las diferentes opciones con tu pediatra. Puedes encontrar apoyo con un terapeuta ocupacional o un terapeuta del habla que tenga experiencia en alimentación y deglución pediatricas. Continúa leyendo para obtener más información sobre cómo crear un entorno seguro, formas y tamaños de alimentos seguros, y cómo diferenciar entre arcadas y ahogamiento.

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